Sobre la ansiedad

Hace unos días recibimos un comentario de un paciente del ISSS quien solicitaba se les dieran charlas sobre una problemática muy común en nuestra sociedad: los trastornos de ansiedad. No podemos dar charlas por cuestiones de tiempo, pero esperamos que éste artículo le sirva un poco.

En nuestro país, las razones por las que asisten las personas al médico son sumamente variadas, es común que a las consultas por problemas físicos se añadan también las consultas por enfermedades en las que coexisten problemas psicológicos que dan origen a los problemas físicos. A estas enfermedades se les denomina enfermedades psicosomáticas.

En éste artículo hablamos sobre uno de los problemas psicosomáticos más comunes: los trastornos de ansiedad.


De acuerdo a datos recientes, la incidencia de alteraciones psicológicas muchas veces supera, a razón de un tercio, los problemas de enfermedad física por las que las personas consultan al médico o asisten al hospital. De hecho, un gran número de las enfermedades físicas en el país tienen a su base problemas de carácter psicológico: según información que maneja el Instituto Salvadoreño del Seguro Social, más de 50% de la consulta externa que es atendida en la institución son enfermedades de origen psicosomático.

Gutiérrez (2004) llevó a cabo un estudio en El Salvador, con una población de 2,283,301 habitantes, abarcando las 33 ciudades más importantes del país. La muestra fue de 1,668 personas. En dicha muestra, encontró que cuatro de cada diez salvadoreños presenta un conjunto de síntomas de diversos trastornos, como obsesivos compulsivos, angustia-ansiedad, depresión y síntomas psicóticos; 47.7% presenta síntomas o características del trastorno de ansiedad y angustia. Más de la tercera parte (36.8%) tiene una variedad de síntomas del trastorno de somatización, que se caracteriza por la existencia de síntomas múltiples, recurrentes, y con frecuencias variables, que afectan cualquier sistema corporal. Algunos de los problemas más comunes en la consulta son enfermedades asociadas a la ansiedad.

¿Qué es ansiedad?

Por ansiedad entendemos un estado fisiológico caracterizado por manifestaciones cognitivas, somáticas, y conductuales (Sue, 1996). Estos componentes se combinan para crear los sentimientos que se suelen reconocer como miedo, temor o preocupación. La ansiedad suele ir acompañada de sensaciones físicas como palpitaciones del corazón, náusea, dolor de pecho, falta de aire, dolor de estómago o de cabeza. El componente cognitivo implica la expectativa de un peligro cierto y difuso. Somáticamente el organismo se prepara para hacer frente a una amenaza (conocido como una reacción de emergencia): la presión arterial y la frecuencia cardíaca se incrementan, se aumenta la sudoración, el flujo de sangre a los principales grupos de músculos se incrementa, y el sistema inmunológico y las funciones digestivas se inhiben.

Externamente, los signos somáticos de ansiedad pueden incluir piel pálida, sudoración, temblor, y dilatación pupilar. Emocionalmente, la ansiedad provoca una sensación de miedo o pánico y físicamente causas náuseas, la diarrea y escalofríos. Conductualmente, tanto voluntaria como involuntaria pueden surgir conductas dirigidas a evitar o escapar de la fuente de ansiedad y, a menudo, una mala adaptación, que se extrema en la mayoría de los trastornos de ansiedad. Sin embargo, la ansiedad no siempre es patológica o mala: es una emoción común, junto con el miedo, la ira, tristeza y felicidad, y tiene una función muy importante en relación a la supervivencia. (NIMH, 2008)

Los trastornos por ansiedad

Los trastornos por ansiedad se caracterizan todos por ésta misma – por sentimientos de temor o aprehensión-, tomando formas distintas: siendo ésta la perturbación principal, o surgiendo cuando el individuo enfrenta un objeto o situación que teme; puede surgir como un intento por dominar los síntomas de la misma o puede ocurrir durante recuerdos intrusivos de un acontecimiento traumático. Éstos trastornos no implican una pérdida de contacto con la realidad: las personas que los sufren por lo general pueden continuar con la mayor parte de los asuntos cotidianos de la vida. (Sue, 1996)

La CIE 10 (ver nota al final) recoge éstas problemáticas en las categoría F40-49 : Trastornos neuróticos, secundarios a situaciones estresantes y somatomorfos , e incluye las siguientes manifestaciones:

Trastornos de ansiedad fóbica: Agorafobia, fobias sociales, fobias específicas (aisladas), otros trastornos de ansiedad fóbica, trastorno de ansiedad fóbica sin especificación)

Otros trastornos de ansiedad: Trastorno de pánico, trastorno de ansiedad generalizada, trastorno mixto ansioso-depresivo, otro trastorno mixto de ansiedad, otros trastornos de ansiedad especificados, trastorno de ansiedad sin especificación.

Trastorno obsesivo-compulsivo.

Reacciones a estrés grave y trastornos de adaptación: Reacción a estrés agudo, trastorno de estrés post-traumático, trastornos de adaptación, otras reacciones a estrés grave, reacción a estrés grave sin especificación.

Causas de los trastornos por ansiedad.

Las enfermedades mentales y psicofisiológicas tienen orígenes multicausales, sean fuentes intrapsíquicas e individuales, o factores sociales, políticos y económicos. Esto implica que para cada uno de los trastornos, la etiología será diferente y en cada caso particular el origen de la misma será muy particular.

Algo que es importante resaltar es que la incidencia de problemas de ansiedad en nuestro país se encuentra íntimamente relacionada con ciertas características de la situación social actual. Gutiérrez (2004) menciona entre éstos: (a) la crisis económica del país; (b) las características del colonialismo que recalcan nuestra impotencia y minusvalía; (c) la asimilación e indefinición cultural; y (d) el estado de inseguridad y tensión causado por el incremento de la violencia cotidiana evidenciado, por ejemplo, en la criminalidad, la violencia doméstica y el abuso de menores.

Ésto último es especialmente importante destacarlo ya que una idea muy común es que los problemas mentales son cuestiones puramente individuales y que requieren una atención individual, cuando la evidencia apunta a que existe un caldo de cultivo en nuestra realidad que incide en la alta prevalencia de personas afectadas por éstas problemáticas. Es decir que es muy probable que de existir una situación social más favorable, la cantidad de personas afectadas por trastornos de ansiedad podría reducirse signficativamente.

Tratamiento

Antonio Capafons (en Tratamientos psicológicos eficaces para la ansiedad generalizada) encontró que las terapias con orientación cognitiva-conductual (más información sobre este tipo de terapia acá y acá) son las más eficaces. La parte cognitiva ayuda a las personas a cambiar los patrones de pensamiento que apoyan sus temores, y la parte conductual ayuda a la gente a cambiar la forma en que reaccionan a provocar situaciones de ansiedad.

La terapia se lleva a cabo cuando las personas deciden que están preparadas para ello e implican su consentimiento y su cooperación. Para ser eficaz, la terapia debe ser dirigida a la ansiedades concretas de la persona y debe adaptarse a sus necesidades. No hay efectos secundarios, salvo en algunos casos en que el malestar por la ansiedad aumenta temporalmente. La TCC o la terapia de comportamiento a menudo dura alrededor de 12 semanas. Puede ser realizado individualmente o con un grupo de personas que tienen problemas similares.

Hay algunas pruebas de que los beneficios de la TCC duran más que los de la medicación para las personas con trastorno de pánico, y el mismo puede ser cierto para otros trastornos de ansiedad. Si se repite el trastorno en una fecha posterior al tratamiento, el mismo tipo de terapia se puede utilizarse para tratar con éxito el problema por segunda vez. (NIMH, 2008)

De acuerdo al NIMH, los medicamentos pueden ser combinados con psicoterapia para los trastornos de ansiedad específico, y este es el mejor enfoque de tratamiento para la mayoría de personas.

Notas

CIE – 10: Décima edición de la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y otros Problemas de Salud; del inglés ICD (International Statistical Classification of Diseases and Related Health Problems) de la Organización Mundial de la Salud.

Bibliografía

  • Gutiérrez, O. (2004). Prevalencia de síntomas de alteraciones mentales de la población de El Salvador. San Salvador: Universidad Tecnológica de El Salvador
  • National Institute of Mental Health (2008). Anxiety Disorders. Disponible en línea.
  • Sue, D., Sue, D, Sue, S. (1996). Comportamiento Anormal (4a Ed.). México D.F.: Mc Graw Hill