Sobre dormir y soñar.

A pesar de todo lo que se sabe sobre el sueño hasta hoy, todavía quedan muchas dudas por resolver. Todavía, por ejemplo, no ha sido posible explicar precisamente por qué necesitamos dormir.

Hay otros aspectos del sueño que sí están bien establecidos, como la importancia de una buena higiene del sueño, incluyendo evitar el uso de ciertos dispositivos antes de dormir, y dedicar las horas que se estiman necesarias para el descanso de acuerdo a la edad (aunque eso puede variar). Sobre esto último, se advierte sobre la “arrogancia” de ignorar la necesidad de dormir:

Los investigadores advirtieron que la reducción de las horas de sueño puede llevar a desarrollar graves problemas de salud y que los gobiernos deben seriamente tomar cartas en el asunto para solucionar el problema.

 

El cáncer, las enfermedades cardíacas, la diabetes tipo 2, infecciones y la obesidad están relacionadas con una disminución del descanso.

 

El reloj biológico del cuerpo impulsa grandes cambios. En un ritmo diario se puede alterar el estado de alerta, el ánimo, la fuerza física e incluso el riesgo a un infarto.

Además del sueño como una necesidad fisiológica -y una fuente de placer-, están los sueños. El interés en estudiarlos ha existido desde mucho antes que Sigmund Freud, pero a él se le debe el interés por abordarlos de una manera sistemática e intentar utilizarlos a favor de la persona.

Sin embargo, como advertimos en una entrada tiempo atrás, la interpretación de los sueños es mucho más compleja de lo que muchos sitios de internet hacen creer. Aunque suele haber temas compartidos entre culturas (por ejemplo, los dientes que se caen, volar), comprender la simbología de todo lo que ocurre en un sueño, y su correspondencia con la realidad, es tarea de profesionales. Y no de cualquier psicólogo, sino de aquellos clínicos con formación psicoanalítica.

Aun así, los sueños pueden estudiarse desde un punto de vista científico, y puede obtenerse evidencia de ellos. Por ejemplo, en un estudio reciente con ratas, se encontró que estas sueñan con los lugares a los que quieren ir:

Como la gente, las ratas almacenan mapas mentales del mundo en su hipocampo, dos estructuras laterales del cerebro. Colocar electrodos en los cerebros de las ratas mientras exploran su entorno ha demostrado que lugares diferentes son registrados y recordados por combinaciones diferentes de neuronas en el hipocampo “disparándose” juntas.

 

[…] David Redish, de la Universidad de Minnesota en Minneapolis, sostiene que esto muestra que los sueños de las ratas pueden ser influidos por sus metas. “No sólo se está reflejando una actividad de base; depende de los deseos del animal”, afirma.

Fuente: New Scientist.

El artículo continúa, mostrando este estudio como evidencia de que el hipocampo nos ayuda tanto a codificar nuestras memorias del pasado como a imaginar el futuro. E investigaciones previas sugieren que la actividad cerebral en humanos, mientras duermen, refleja el contenido de los sueños:

En un experimento, personas durmieron dentro de un scanner cerebral, luego se les despertó y se les pidió que describieran sus sueños. Los patrones cerebrales observados mientras soñaban sobre objetos específicos coincidían con la actividad registrada cuando a los participantes se les mostró  los mismos objetos mientras estaban conscientes.

Actualmente se reconoce que los sueños permiten acceder a ciertos contenidos mentales de los que la persona puede no estar consciente:

Generalmente le aconsejo a mis clientes llevar un diario de sueños, que los ayude a comprender y estar en contacto con su inconsciente. A veces los sueños contienen información sobre la que ellos no quieren saber nada, y descubrirla puede sorprenderles y lastimarles al principio.

 

Use sus sueños para ser aumentar su productividad (en inglés).

Y hay al menos cuatro maneras en que los sueños pueden ayudarnos:

  1. Los sueños pueden resolver un conflicto. Los sueños pueden reflejar el estrés de la vida cotidiana, así como potenciar su resolución.
  2. Los sueños pueden alentar la confrontación. Particularmente cuando surgen las pesadillas, que pueden ser un llamado de atención.
  3. Los sueños pueden proveer un cierre. En los sueños puede haber ciertas narrativas que traen una sensación de cierre, al mostrar ciertas situaciones que no han ocurrido en la realidad.
  4. Los sueños pueden descubrir mensajes ocultos. No se trata de nada paranormal ni místico, sino de sentimientos, miedos, deseos y fantasías muy personales. Reconocerlos permite actuar frente a ellos y acceder al mundo interno propio como manera de crecer.

[La Dra. Frances] Praver cita un ejemplo de su práctica en terapia. Sharon, recién divorciada, conoció a un hombre que era muy difícil de complacer. A pesar de sus esfuerzos, él nunca estaba satisfecho. Sharon soñó que sufría un accidente automovilístico y el centro de su cuerpo se rompió. A pesar de estar herida, intentó caminar hasta el hospital. En la terapia, deconstruyeron el simbolismo de su sueño. Sharon literalmente se rompió en dos pues tiende a “partirse la espalda” para complacer a otros (que proviene de baja autoestima y una relación tormentosa con sus padres). Sobre caminar hacia el hospital mientras estaba herida, el Yo de Sharon en el sueño desea reparar el daño. En la vida, ella aceptó el camino hacia la recuperación a través de trabajar sus problemas en terapia.

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