“Si vamos a hablar científicamente…”: la doctora en teología que es freudiana y hace terapia familiar.

El periódico digital El Faro publica una entrevista a una señora a la cual nos hemos referido en un post anterior, sobre líneas editoriales irresponsables y pseudopsicología en El Salvador.

Si vamos a hablar científicamente me quedo con que la homosexualidad es una enfermedad“. Curioso. Si vamos a una de las organizaciones científicas de más peso en el mundo, la Asociación Estadounidense de Psicología [APA], encontramos lo contrario. De hecho, la APA aboga porque la única terapia que personas homosexuales tengan con respecto a su orientación sexual sea la terapia afirmativa, y no las reparativas. No hay enfermedad alguna, así como la heterosexualidad no es sinónimo de salud. De entrada, estamos mal: el dogma sobre la evidencia; el sesgo confirmatorio sobre el principio de realidad.

Hay personas ateas que no lo van a creer y para ellas la profecía no trabajará, pero para la persona que lo crea sí trabaja. Por eso es que la brujería muchas veces tiene efectividad, porque la gente va con la esperanza de que les van a resolver el problema, entonces, el mundo de las tinieblas se activa con la fe de la persona.

Está hablando de una profecía autocumplida, o efecto Pigmalión. Esperaríamos que, como psicóloga, comprenda esta trampa en la que ha caído pero parece que no la capta. En su argumento, la profecía que ella tiene no es nada diferente de la brujería: si uno cree, funciona; si no, no.

 Mi recomendación como sicóloga fue: “Vaya a hablar con su padre, saque ese dolor que usted anda llevando”.

Pero en un caso así hay un delito tipificado y penado, ¿no tendría que denunciarse?
La víctima tiene que hablar, que demandarlo. Uno no puede ir a demandar por la víctima.

¿Pero como su guía no le aconseja hacer la denuncia?
¡Claro que uno le dice!

Pero usted le recomendó que fuera a sacar su dolor con el padre.
La recomendación que yo le di fue ir donde el padre con el pastor y que le dijera delante del pastor que si la volvía a tocar ella iba a ir a delatarlo.

Lo más básico: falta de empatía a la víctima. Lo más o menos grave: el mito de que la catarsis lo soluciona todo. Lo plenamente alarmante: el desconocimiento de cómo se maneja una situación de incesto. “Niña, lleva a tu padre al pastor y dile frente a él que lo delatarás si vuelve a hacerlo”. Cada segmento de esta idea es un insulto al raciocinio y a la empatía, por no mencionar que está poniendo en peligro la vida misma de la niña, si es que a ella le fallara su instinto de autopreservación (el cual es peculiar pero funcional en las víctimas de incesto) y se atreviera a seguir semejante consejo.

Saltemos la discusión de su cosmovisión falocéntrica y vamos a una pregunta fundamental: ¿es Reina de Salazar psicóloga?

Otra pregunta, solo quería saber, ¿usted de qué corriente sicológica es?
¿Sicológica en qué sentido me lo decís?

La ignorancia es atrevida…”sicológica en qué sentido”.

Usted se graduó de…
Sicóloga, terapia familiar.

Ajá…

¿Y de qué corriente es? ¿Freudiana o…
Sí, de Freud. Lo que pasa es que yo salí de la Universidad Cristiana de Miami.

En psicología clínica, uno se cuida mucho de no inducir respuestas. Hubiera sido interesante saber qué hubiera respondido si sólo se le hubiera preguntado “¿de qué corriente es?”. “Freudiana…¡sí, de Freud!”. Salvada. Y si le hubieran preguntado, “¿De qué corriente es, frenológica o…?…sí, frenológica.”. Pero no. Y la respuesta esperable, coherente, basándonos en que se graduó de terapia familiar, hubiera sido “sistémica”.

¿Y siendo cristiana es de corriente sicoanalítica?
Sí, siempre. Lo único que yo no quise entrar en la fórmula de hacer sicoanálisis, sino de terapia familiar.

Si vamos a hablar científicamente, Reina de Salazar es un fraude. Lo escribimos con mayúsculas por énfasis: NO PUEDE ESPECIALIZARSE EN UNA CORRIENTE Y EJERCER EN OTRA. Es una falta grave a la ética, porque se está anunciando como experta en un área en la que no lo es. Basta leer las entradas de Wikipedia sobre psicoanálisis (lo netamente freudiano) y de la terapia familiar para entender que son intervenciones totalmente diferentes. Una es individual, basada en la dinámica intrapsíquica pasada y presente, la otra es -en gran medida- grupal, basada en el análisis y modificación de los vínculos interpersonales entre los miembros de un sistema, la familia.

Aún más, la entrevista termina con una foto del título de doctorado de la señora de Salazar, de la Californian Christian University, el que supuestamente tiene que ver con que ella sea freudiana (pero practique la terapia familiar). Es una universidad a distancia y una visita a su sitio web nos muestra que sólo hay cuatro programas, todos de teología. Absolutamente nada de psicoanálisis, psicodinámica o terapia sistémica. Los estudiantes de teología pueden muy bien llevar áreas comunes, como introducción a la psicología y procesos psicológicos básicos. Eso no los hace psicólogos, no los prepara para ser terapeutas. Menos en la corriente psicoanalítica, que por su propia naturaleza, requiere hasta décadas de entrenamiento, supervisión y de llevar por años un proceso psiconalítico propio.

Hay una palabra para esto: charlatanería. Por favor, cuídese de personas como esta.

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