Si las declaraciones positivas no funcionan, ¿qué podría funcionar?

Se dice que cuando uno controla sus pensamientos, controla su realidad. Algunas líneas de la psicología clínica trabajan con esta afirmación, pero, justamente, el que ésta se concrete requiere mucho trabajo. Las frases motivacionales y de auto-ayuda pueden sobresimplificar esta idea, señalando que pensar en positivo fácilmente llevará a obtener los resultados que uno se proponga.

Pero ser y pensar “positivamente” no siempre desemboca en los resultados esperados. Las auto-afirmaciones de esa naturaleza no funcionan por arte de magia:

Habiendo fallado [las afirmaciones no desembocaron en resultados positivos], usted se reprocha a sí mismo. No hizo las afirmaciones correctamente, o simplemente no se merecía [el éxito], o incluso “eso era lo que tenía pasar”.

 

La razón por la que las afirmaciones no funcionan es porque apuntan al nivel consciente, pero no al inconsciente. Si lo que usted está tratando de afirmar es incongruente con una creencia negativa profundamente arraigada, entonces lo que resultará es una lucha interna.

Esta noción se ejemplifica con la creencia de sentirse “feo e inútil”, que suele ser común en personas que sufren depresión:

Esta creencia se siente profunda e irrevocablemente verdadera, sin importar cuál es la realidad. Imagine qué insoportable se sentiría este ejercicio: mírese a sí mismo en el espejo y diga en voz alta “soy hermoso, por dentro y por fuera. Me amo”.

 

Si usted cree y siente profundamente que usted es feo e inútil, se desencadenará una guerra interna. Con toda declaración positiva, su inconsciente gritará “¡no es cierto, no es cierto!”.


Por qué las afirmaciones positivas no funcionan
 (en inglés)

Si las afirmaciones no funcionan, ¿qué se puede hacer? Un estudio, publicado en el 2010, propuso una alternativa: en lugar de utilizar una declaración (el pensamiento positivo), se utiliza una interrogación:

El pensamiento declarativo tiene que ver con hacer declaraciones positivas (afirmaciones) o negativas (creencias nucleares). En contraste, el pensamiento interrogativo se trata de hacerse preguntas.

 

Por qué las afirmaciones positivas no funcionan (en inglés)

Este estudio reporta cuatro experimentos, en los que grupos de participantes debían enfrentar una tarea. En pocas palabras, algunos participantes debían escribir “Lo haré”, y otros, “¿Lo haré?”, y este segundo subgrupo se desempeñó mejor en la tarea. De esta serie de experimentos los autores concluyeron que hacerse preguntas a uno mismo es más poderoso que decirse a uno mismo los resultados que se desean. Con las preguntas se activa la curiosidad, y la necesidad de encontrar respuestas.

Digamos que usted está por dar una presentación y se siente nerviosa. Puede encontrarse a sí misma diciendo: “soy terrible con las presentaciones, nunca me salen bien”. Alternativamente, puede auto-motivarse: “voy a dar una gran presentación que inspirará a mi audiencia”.

 

Ambas son frases declarativas que aplican una especie de presión externa a la persona, y cierran la posibilidad de acceder a recursos internos y creatividad necesarios para tener éxito.

 

Sin embargo, modifique las declaraciones antes mencionadas para volverlas preguntas. “¿Soy terrible para las presentaciones? ¿Alguna vez me han salido bien?”. O “¿Daré una gran presentación que inspire a mi audiencia?”. Las respuestas potenciales pueden ser: “Me pongo tímida y nerviosa y la gente se ‘desconecta’ cuando yo estoy hablando. Sin embargo, en mi última presentación, di un argumento que a la gente le pareció interesante y realmente capturé su atención. ¿Cómo podría continuar eso?”. “La última presentación que tuve me salió bien. ¿Qué hice que funcionó y cómo podría hacer más de eso?”.

 

Por qué las afirmaciones positivas no funcionan (en inglés)

La explicación de por qué esta estrategia funciona mejor que las afirmaciones es porque se reconocen los pensamientos y sentimientos negativos, y se reduce la necesidad de luchar contra ellos. La persona se vuelve “aliada” de su inconsciente y más bien se logra la cooperación entre éste y lo consciente. A su vez, con esto se reduce la tensión corporal y la persona pueda relajarse.

Pensar positivamente puede ser beneficioso en el presente inmediato porque nos hace sentir bien, pero algunas investigaciones sugieren que puede hacernos sentir mal más adelante. Hemos dicho antes que pensar bien no significa necesariamente pensar positivamente; tal y como sugieren los autores del estudio reportado, muchas veces las preguntas pueden movilizarnos más que las simples afirmaciones.

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