Sea Sigmund Freud y siga su propio consejo.

Es fácil dar consejos a otros. Podemos observar el panorama general de lo que nos cuentan y analizar las soluciones más convenientes desde ese punto de vista. Lo que resulta difícil es que nosotros sigamos el mismo consejo que damos a otros, aun cuando estemos en la misma situación que ellos.

En realidad es solo cuestión de perspectiva. Para usted es difícil ser su propio consejero porque está demasiado cerca de sus problemas, y sus emociones pueden interferir en su juicio. Es mucho más fácil identificar la opción más racional, por otro lado, cuando se tiene el punto de vista de alguien externo. “Cuando estamos en una situación particular, tomamos en cuenta muchos factores irrelevantes”, sostuvo Dan Ariely, economista comportamental […] “Pero cuando estamos fuera de esa situación, a veces la vemos con más objetividad”.

 

¿Por qué es tan difícil seguir tu propio consejo? (en inglés)

En un estudio, utilizando realidad virtual, un equipo de investigadores de Barcelona abordó este fenómeno. El objetivo era indagar si la percepción de estar en el cuerpo de otra persona afectaba la manera de pensar.

[Los investigadores] reclutaron participantes que necesitaban consejo psicológico específico, luego los “transformaron” en Freud con aparatos de realidad virtual avanzada. En el estudio, los participantes inicialmente ocupaban avatares de realidad virtual de ellos mismos, y le describían su problema a Freud. Posteriormente, cambiaban al cuerpo de Freud e intentaban responder sus propias preguntas. Finalmente, de regreso a sus cuerpos virtuales, escuchaban la respuesta grabada de Freud…que, por supuesto, era su propia respuesta, con una voz ligeramente modificada.

 

Sigmund Freud virtual da buenos consejos, según estudio (en inglés)

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Imagen del estudio de realidad virtual. Fuente: Event lab, Universidad de Barcelona / Science Daily.

Con estos resultados, se muestra que la ilusión de estar en otro cuerpo no solo cambia nuestra percepción (algo que se sabía por estudios previos), sino que también afecta nuestros procesos de pensamiento. ¿Ser alguien más nos hace pensar diferente? Parece que sí, puesto que los participantes que usaron el avatar de Sigmund Freud se dieron mejores consejos psicológicos que los participantes que solamente ocuparon el avatar de sí mismos.

“Cuando pensamos sobre otras personas, y lo que podría ser lo mejor para ellas, es mucho más fácil verlas en un panorama general”, explicó Hal Hershfield, psicólogo de la UCLA. “Es mucho más difícil aplicar esa perspectiva general a nosotros mismos”. Es una consecuencia de lo que en psicología se conoce como el error fundamental de atribución [lo hemos mencionado aquí], la idea de que las personas explican sus propias acciones por las circunstancias, pero juzgan el comportamiento de otros como signos de sus defectos de carácter. “Si yo me tropiezo en la acera, ésta debe estar desnivelada”, dijo Hershfield. “Pero si usted se tropieza, es porque es torpe”.

 

¿Por qué es tan difícil seguir tu propio consejo?

Por supuesto, no todos tenemos a la mano la realidad virtual y al avatar de Freud cuando necesitamos un consejo y no hay a quién pedírselo. Pero este estudio sugiere que hay maneras de distanciarnos de nuestra situación y verla de modo más objetivo.

La próxima vez que le de un consejo a alguien sobre un problema, en otras palabras, ponga atención a sus propias palabras. Es posible que usted esté diciendo algo que usted también necesita escuchar.

 

¿Por qué es tan difícil seguir tu propio consejo?

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