Reiniciando en Psicoloquio.net.

Suele decirse que la crisis es una oportunidad. Unos días atrás sufrimos el cierre involuntario de nuestra antigua dirección, psicoloquio.wordpress.com. Los algoritmos de los servidores donde se alojaba el sitio marcaban nuestros posts como contenido que transgredía sus políticas de publicación – esencialmente creían que generábamos tráfico para otros sitios de internet de manera fraudulenta -. Sin tener al menos un cruce de correos con una persona que pudiera ofrecer alternativas, o a quien poder explicarle qué hacíamos, no teníamos más que nuestro archivo de entradas del sitio y ya.

Primer header del sitio

Este fue, durante bastante tiempo, el encabezado de nuestro blog. También lo trajimos con nosotros.

Desde el 26 de julio del 2007 hemos venido publicando textos, algunas veces con altibajos en la frecuencia, pero siempre intentando dar un pequeño aporte, nuestra opinión, compartiendo lo que leemos, lo que nos llama la atención. Los más de 200 textos publicados, muchos bastante apreciados por quienes nos leen, y, por qué no decirlo, por nosotros mismos, han sido un camino de mucho aprendizaje. Como explica un bloguero que se tomó unas vacaciones de su blog de divulgación científica (y sufrió por ello), constantemente notamos vacíos en la vida cotidiana que podemos abordar desde nuestra especialidad. Tras nuestra formación -y deformación- profesional, no podemos no verlas y no hablar de ellas. Algo parecido a lo que ocurre en este video donde hay que contar pelotas.

En la crisis encontramos la oportunidad de iniciar una nueva etapa. Recuperamos el archivo del blog y con esa historia nos mudamos a este sitio propio, con la ilusión de continuar con nuestro pequeño aporte a la divulgación de conocimientos sobre y desde la psicología. Aun faltan algunos ajustes que iremos resolviendo en los próximos días, pero desde ya, agradecemos que esté con nosotros acá y que siga visitándonos. Y agradecemos especialmente a Ángel Castaneda, quien nos ayudó a instalarnos en psicoloquio.net. 

El equipo

 

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