Pedofilia y homosexualidad: atracción por edad y atracción por orientación sexual.

El Vaticano dice que la homosexualidad explica la pedofilia [El Faro]

El secretario de Estado del Vaticano asegura que la verdad es que la pedofilia en que se ha descubierto a muchos sacerdotes alrededor de todo el mundo, está vinculada con la homosexualidad. El cardenal Bertone no precisó la fuente y se limitó a decir que así lo indican los sicólogos y los siquiatras.

“Han demostrado muchos sicólogos, muchos siquiatras que no hay relación entre celibato y pedofilia, pero muchos otros han demostrado -y me han dicho recientemente- que hay relación entre homosexualidad y pedofilia”, dijo Bertone. “Esto es verdad, este es el problema”, agregó, según declaraciones transmitidas por radio Cooperativa.

Esperemos a que haga públicas sus fuentes y la metodología con la que llegaron a esa conclusión. Aquí una estructura de enorme poder -la Iglesia Católica- está realizando serias acusaciones a una población que históricamente ha sido desvirtuada y señalada como causante de muchos males -las personas homosexuales-. De hecho, el autor que citamos abajo advierte precisamente que históricamente, grupos minoritarios considerados desagradables suelen ser estereotipados como representantes de peligro para los miembros más vulnerables de la mayoría (por ejemplo, cuando en Estados Unidos, en tiempos de la segregación racial, con frecuencia se linchaba a hombres negros al acusarlos falsamente de violar mujeres blancas).

Ante acusaciones de semejante peso, no basta decir que psicólogos y psiquiatras le han dicho que es así….¿qué psicólogos, qué psiquiatras?  Ciertamente hay sectores de sectores dentro del gremio. El cardenal Bertone a lo mejor le preguntó a profesionales que abogan por la terapia de conversión gay-heterosexual. Si nos preguntara a nosotros, le explicaríamos una cosa o dos sobre ideología, prejuicio, discriminación, poder, relaciones endogrupo-exogrupo, estereotipos  y socialización sexual. A fin de cuentas, el Vaticano está conformado por seres humanos, con sus concepciones particulares sobre el mundo. Aún más, la gente entra al sacerdocio por todo tipo de razones, y como en la población general, algunos de estos candidatos son emocionalmente inestables y tan capaces de abuso como cualquier otra persona.

Mientras el Vaticano hace públicas sus fuentes, nosotros retomamos un artículo llamado “hechos sobre la homosexualidad y el abuso infantil”, del Dr. Gregory Herek (autor del blog beyond homophobia), de la Universidad de California. En este artículo, el Dr. Herek aclara los términos de homosexualidad, pedofilia y comenta una cantidad considerables de estudios sobre el nexo entre ambos (obviamente, para comentarlos, se tomó la molestia de leerlos); estudios a favor y estudios en contra de este nexo. El artículo está en inglés y hemos retomado los puntos que consideramos más relevantes; la traducción es nuestra. Sin embargo, recomendamos la lectura del documento en su totalidad.

Hechos sobre la homosexualidad y el abuso infantil

No todo el abuso sexual infantil es perpetrado por pedófilos (hebéfilos) y no todos los pedófilos y hebéfilos realmente cometen abuso […] Otro problema relacionado a la terminología surge porque el abuso sexual de varones menores de edad por parte de hombres adultos es con frecuencia llamado “abuso homosexual”. El adjetivo “homosexual” (o “heterosexual” cuando un hombre abusa de una niña) se refiere al género de la víctima en relación al perpetrador. Desafortunadamente, la gente muchas veces lo malinterpreta como referido a la orientación sexual del perpetrador.

[…]

La distinción entre el género de la víctima y la orientación sexual del perpetrador es importante porque muchos abusadores de niños realmente no tienen una orientación sexual adulta. Nunca desarrollaron la capacidad de sostener relaciones sexuales maduras con otros adultos, hombres o mujeres. En lugar de eso, su atracción sexual se centra en la niñez: niños, niñas o ambos sexos. […] El punto importante es que muchos abusadores de niños no pueden ser significativamente descritos como con un hombre o una mujer adultos. En lugar de género, su atracción sexual está basada primariamente en la edad. Estos individuos -que con frecuencia se caracterizan como fijados- se sienten atraídos por niños o niñas, no por hombres o mujeres. […] En una revisión más reciente de la literatura, el Dr. Nathaniel McConaghy (1998) de modo similar advirtió sobre la confusión entre homosexualidad y pedofilia. Él notó: “el hombre que abusa de niños prepúberes postpúberes típicamente no tiene interés sexual en hombres o mujeres mayores”.

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Hay casos en los que el término pedofilia – refiriéndose a la atracción hacia niños prepúberes – puede causar confusión. Más que pedofilia, las acusaciones que surgen de los escándalos [de abusos sexuales por el clero católico] elevaron la cuestión de si las personas debían o no ser confiadas en posiciones de autoridad en los que hubiera alguna oportunidad para acosar o abusar sexualmente a otros. Aquí de nuevo, no hay una conexión inherente entre la orientación sexual de un adulto o adulta y su propensión a dañar a otras personas. La investigación científica no provee evidencia de que las personas homosexuales sean menos propensas que las heterosexuales a ejercitar un buen juicio y discreción apropiada en sus lugares de empleo.

[…]

Algunos grupos conservadores han argumentado que la evidencia científica apoya fuertemente sus argumentos de que la homosexualidad y la pedofilia están enlazados. El Family Research Council ha producido lo que tal vez sea el intento más extenso de documentar este argumento. Es un artículo por Timothy J. Dailey titulado Homosexuality and Child Abuse.

Con 76 notas al pie, muchos de ellos referidos a artículos en revistas científicas, a simple vista parece que hay una discusión exhaustiva y académica del tema. Pero al examinarlo más de cerca, su argumento central  – que “la evidencia indica que los hombres homosexuales abusan de niños en índices desproporcionadamente mayores que los índices en los que hombres heterosexuales abusan de niñas  – no se sostiene.

[…]

Los argumentos de [Paul] Cameron, [otro investigador a favor del nexo entre pedofilia y homosexualidad] giran sobre la falacia asumida de que todos los abusos de hombre a hombre (male-male) son cometidos por homosexuales. Aún más, una lectura cuidadosa del artículo de Cameron revela que hay declaraciones falsas sobre la literatura que dice haber revisado.

[…]

La investigación empírica no muestra que los hombres gays o bisexuales tienen más probabilidades de abusar a niños y niñas que los hombres heterosexuales. Esto no quiere decir que hombres homosexuales y bisexuales nunca abusan de niños. Pero no hay base científica para afirmar que ellos son más propensos que hombres heterosexuales a llevar a cabo estos abusos. Y, como se explica arriba, muchos abusadores de niños no pueden caracterizarse como si poseen una orientación sexual adulta; están fijados en niños y niñas.