Obituario para Ignacio Martín-Baró

Hoy, 11 de septiembre de 2020, se conmemora un año más del golpe de estado en Chile (1973) y del ataque a las torres gemelas en Estados Unidos (2001). En El Salvador, en este día destaca un acto de justicia: la condena a un ex-militar salvadoreño por la masacre de seis jesuitas y dos de sus colaboradoras, en 1989, durante la guerra civil salvadoreña.

En este blog hemos hablado de las implicaciones psicosociales de los eventos arriba mencionados, desde la memoria histórica y desde el rol que ha jugado la psicología, ya sea apoyando a las víctimas o -lamentablemente- contribuyendo a la violación de sus derechos humanos. También este día, justamente, el Colegio de Psicólogos de Chile emitió una declaración pública en la que aboga por la expulsión del gremio de un psicólogo que participó en la violación de derechos humanos durante la dictadura en Chile.

Uno de los jesuitas asesinados era, por supuesto, Ignacio Martín-Baró, psicólogo social legado profesional y humano destaca una y otra vez. Para marcar esta fecha, reproducimos en español parte del obituario para Ignacio Martín-Baró, escrito por el psicólogo Harry Triandis y publicado en la Revista Internacional de Psicología en 1990 (disponible aquí).

Ignacio Martín-Baró, vicerector de la universidad mejor conocida en San Salvador y destacado psicólogo, fue asesinado por razones políticas la noche del 16 de noviembre de 1989. Su cerebro se esparció sobre el cuidado pasto de la casa jesuita donde vivía.

Él fue un brillante psicólogo social aplicado. Su trabajo era ampliamente respetado en América Latina. Orador excelente, abogaba por el cambio político no-violento, la igualdad de oportunidades y el derecho a tener cubiertas las necesidades básicas. Estas ideas obviamente ofendieron al sector político que lo mató. Él tuvo que ser silenciado, de la misma manera en que silenciaron al arzobispo Romero.

Martín-Baró y yo servimos por unos 10 años en el comité ejecutivo de la Sociedad Interamericana de Psicología. Él era moderado y sabio. En todas las reuniones de la sociedades, sus conferencias estaban llenas a reventar. La Sociedad Interamericana de Psicología ha establecido la «Cátedra Martín-Baró». Cada dos años, en su congreso, un psicólogo destacado será seleccionado para dar esta cátedra.

Aunque la impunidad persiste en El Salvador, la de tiempos pasados y los actuales, esta sentencia significa un atisbo de justicia y esperanza. No hay salud mental sin condiciones de justicia, reparación y reconciliación. Como sostiene el pronunciamiento de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), donde ocurrió la masacre:

Las condenas judiciales por homicidio o terrorismo nunca son motivo de alegría. Expresan la triste realidad de un momento de la historia y lo peor de la condición humana, su capacidad de ofender gravemente a la vida y romper con la fraternidad a la que todos estamos llamados. Pero son un reconocimiento formal, legal y democrático de la verdad, y un estímulo y una garantía de no repetición de estos actos inhumanos.