Nuevas propuestas en educación en El Salvador.

Compartimos dos columnas recientes, que tratan sobre la aplicación de nuevos paradigmas educativos en dos escuelas del país. Frente a estas alternativas, recordamos la urgencia de poner atención al tema de la educación a nivel nacional en todas sus aristas: el contenido y abordaje de programas educativos; infraestructura y recursos para el aprendizaje; necesidades y fortalezas del alumnado, y no limitándose a la niñez y adolescencia; la violencia en las escuelas y propuestas para abordarlas; el rol de las autoridades y profesores, y la importancia de valorar y reconocer socialmente el trabajo de los segundos; la inclusión adecuada de padres y madres de familia en el proceso educativo…

Otros países han puesto a prueban nuevos modelos educativos que, si bien no deben copiarse al pie de la letra sin las consideraciones sobre la pertinencia cultural, pueden brindar guías sobre los nuevos caminos a seguir en los procesos enseñanza-aprendizaje. Hay consciencia sobre lo que hace falta en nuestro propio país (y cómo desde la psicología se puede contribuir a suplir esas carencias), y está la necesidad generalizada de superar la visión tradicional de la educación y temas asociados a ella, como la inteligencia.

Paulo Freire sostenía que “estudiar no es un acto de consumir ideas, sino de crearlas y recrearlas”. 

Los programas educativos tienen que apegarse a lo que dicta el Ministerio de Educación (MINED). Así ha sido siempre. Asignaturas, planificaciones, deberes, exámenes es lo que debe cumplirse en los más de 5 mil 168 centros escolares de El Salvador, pero en el municipio de San Francisco Chinameca, departamento de La Paz, el Complejo Educativo Claudia Lars, ubicado en el Barrio El Calvario, comenzó a romper esta regla desde hace cuatro años.

Con un nuevo método de educación, “Metodología por proyectos o de aprendizajes múltiples”, los profesores de este centro educativo pretenden cambiar una educación vertical y apegada a resultados cuantitativos que se ha gestado por años. Este mismo método fue el que puso a El Salvador en el plano internacional al ganar el primer Foro Mundial de Educación 2014, realizado el pasado marzo en Barcelona, España.

“Metodologías por proyectos” permite que entre los estudiantes se discutan preguntas sobre diversos temas ya sean de sociales, lenguaje, matemáticas, o cualquier otra materia. De una amalgama de interrogantes se seleccionará una, esta será el centro de investigación para docentes y alumnos. No importa si se habla de cómo es el ciclo de la lluvia o de biografías de escritores, cada tema tendrá que ser abordado desde todas las asignaturas impartidas.

Salvadoreño rompe paradigmas educativos con innovadora forma de enseñanza

Un segundo modelo lo encontramos explicado por la escritora salvadoreña Jacinta Escudos en la entrada de su blog, Cambiando el paradigma educativo:

Hace algunos días fui invitada a visitar Perquín, en la zona norte del departamento de Morazán, para conocer el Centro de Desarrollo Integral Amún Shéa. Este colegio, fundado en 2008, rompe con el esquema tradicional de aprendizaje y ofrece una alternativa que potencia las capacidades e intereses personales de los estudiantes.

El colegio, como explica la autora, surge gracias a la Fundación Perquín para el Fomento de Oportunidades Educativas (PEOF por sus siglas en inglés), atendiendo a la falta de oportunidades para quienes habitan la región de Morazán, una de las más golpeadas por la guerra, olvidada al finalizar ésta, y con altos índices de pobreza, baja escolaridad, y altos índices de migración. “La necesidad”, continúa Escudos, “obliga a probar modelos no tradicionales. La buena noticia es que funciona”, tal y como se observa en resultados concretos en pruebas de logros de aprendizaje.

 Fueron los alumnos los que me enseñaron el colegio mientras me explicaban su funcionamiento. Amún Shéa, que en idioma lenca significa “tierra de semillas”, basa su sistema de enseñanza en el aprendizaje a través de la solución de problemas. Son los mismos alumnos quienes, desde el primer grado, manifiestan sus intereses particulares y a través de ello aprenden no sólo las materias básicas, sino que también aprenden a analizar, tomar decisiones y conocer la realidad de su municipio. El mundo de los niños no se limita a la casa y la escuela, sino que se amplía a la comunidad.

En las aulas, el maestro funciona como un tutor que guía los procesos investigativos de los niños. Su escritorio no está al frente del aula sino atrás. Las aulas no tienen paredes que los encierren y todos trabajan en espacios amplios y compartidos. De hecho, todo el centro escolar carece de muros o alambradas.

…Lo notable es que estamos hablando de niños entre 7 y 14 años que, como parte de sus investigaciones, aprenden a elaborar proyectos escritos. Identifican objetivos generales y específicos, elaboran síntesis y determinan los componentes de sus proyectos. Redactar este tipo de documentos sirve para el aprendizaje del lenguaje y la escritura, pero también para construir pensamiento crítico y prepararlos para etapas superiores de estudio o trabajo.

El colegio proyecta aumentar un grado cada año, con el avance de sus estudiantes, hasta llegar al bachillerato y eventualmente a una universidad, para lo que se busca donantes institucionales o particulares. El colegio Amún Shéa School puede encontrarse en Facebook, y en la entrada original hay más enlaces con información de interés.

Mucho se discute en El Salvador sobre la necesidad de mejorar el sistema educativo. Amún Shéa es un ejemplo de lo que puede hacerse cuando se deja de discutir y se pone manos a la obra.

Cambiando el paradigma educativo

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