Nosotros tenemos habilidad, ellos tienen suerte.

Una de las más fuertes motivaciones humanas es sentirnos bien sobre nosotros mismos…Aunque no toda persona es tan optimista, la vasta mayoría de gente piensa que se encuentra por encima del promedio en muchas áreas.

Cómo un sesgo psicológico hace que los grupos se sientan bien sobre sí mismos y desacrediten a otros [en inglés]

Este es un sesgo cognitivo, que nos ayuda a sentirnos mejor sobre nosotros mismos. No ocurre sólo a nivel individual. Tendemos a considerar los grupos a los que pertenecemos, desde la familia hasta el país, especiales en comparación con otros.

Esta idea remite a un tema más amplio en psicología social, el estudio de grupos. Y dentro de ellos, el endogrupo, el “nosotros”, y el exogrupo, el “ellos”. En el Mundial de fútbol, por ejemplo, las selecciones de distintas naciones no se enfrentan en solitario. Muchas veces se enfrentan los países mismos, se enfrentan identidades (“voy con X país porque soy de ese país”) o identificaciones (“voy con X país, no soy de ahí pero tengo X y X razón para hacerlo”).

Y un tercer grupo en contienda: el que no entiende la afición por estos dos equipos.

Estos procesos relacionados a la pertenencia grupal son inevitables. Por el lado positivo, pueden alentar comportamientos prosociales, y en muchas ocasiones, las personas son capaces de comprender que “ellos” son parte de un “nosotros” más amplio.

Partido Costa Rica – Holanda, 5 de julio de 2014 (fuente: FIFA, click para ir al original)

Por el lado negativo, este “ellos” y “nosotros”, llevado al extremo, es la base para racismo, sexismo, xenofobia, acoso, victimización, crímenes, prejuicios y discriminación, tortura, guerras y genocidios. En una palabra, para la deshumanización. Pero sin ir tan lejos:

Un sesgo psicológico que nos ayuda a ser más positivos sobre nuestro propio grupo se llama el “error atribucional fundamental”. Es un horrible trozo de jerga psicológica, pero esto es lo que significa en términos prácticos.

Cuando alguien de un grupo diferente hace algo inmoral o reprochable, o falla de alguna manera, no nos molestamos en encontrar excusas para ello. Tenemos una tendencia a adscribir su fracaso a un pobre carácter o una baja habilidad.

Cómo un sesgo psicológico hace que los grupos se sientan bien sobre sí mismos y desacrediten a otros [en inglés]

A nivel individual, el error de atribución ocurre cuando un compañero llegó tarde a clase por flojo, mientras que nosotros llegamos tarde porque había mucho tráfico. A nivel grupal, y en un ejemplo más temible, los pandilleros asesinan porque son “malos”, o porque están “enfermos”; los ciudadanos (“no-pandilleros”) asesinan porque hay personas que se interponen en su camino.

El exogrupo puede ser cualquier “otro” frente a nosotros: un equipo de fútbol, personas de otra institución educativa, un partido político, el género “opuesto”, otro país (basta con una isla de por medio para hacer brotar el nacionalismo)…consideramos a sus miembros menos habilidosos, más tramposos, menos inteligentes…más, menos que nosotros, según convenga. Y cuando se trata de nuestro propio grupo, las fallas las atribuimos a la suerte, a condiciones adversas, a circunstancias.

Cuando miembros de nuestro grupo se equivocan, es un accidente o una anomalía; cuando miembros de otros grupos lo hacen, es “típico” de ellos.

Cómo un sesgo psicológico hace que los grupos se sientan bien sobre sí mismos y desacrediten a otros [en inglés]

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