Más allá de hombre y mujer.

A propósito de un enlace en nuestra entrada anterior, sobre cómo el género no es simplemente la dicotomía hombre-mujer (como se suele creer en la sociedad occidental), retomamos algunos planteamientos de la antropóloga Marta Lamas[1]:

El género es el conjunto de ideas sobre la diferencia sexual que atribuye características femeninas y masculinas a cada sexo, a sus actividades y conductas y a las esferas de la vida. A la luz de lo anterior, la dicotomía hombre/mujer, más que una realidad biológica, es una realidad simbólica o cultural (como vemos en el primer enlace).

Solemos pensar en términos dicotómicos. El lenguaje “binario” produce información a partir de la afirmación y negación de elementos mínimos, es decir, a partir de la contraposición de los opuestos: mujer/hombre, noche/día, frío/caliente. Según el antropólogo francés Claude Levi-Strauss, conocer los conjuntos importantes de oposiciones en una cultura revela los ejes de pensamiento y los límites de lo pensable en esa cultura. El orden social está tan profundamente arraigado que lo consideramos “natural”, y se utiliza la biología para legitimar este orden.

La biología muestra que, aparentemente, los seres humanos se distinguen en dos sexos; sin embargo, son más las combinaciones que resultan de las cinco áreas fisiológicas de las cuales depende lo que, en términos generales y muy simples, se ha dado en llamar el “sexo biológico” de una persona: genes, hormonas, gónadas, órganos reproductivos internos y órganos reproductivos externos- Estas áreas controlan cinco tipos de procesos biológicos en un continuum […] Dentro del continuum podemos encontrar una sorprendente variedad de posibilidades combinatorias de caracteres cuyo punto medio es el hermafroditismo. Los intersexos son, precisamente, aquellos conjuntos de características fisiológicas en que se combina lo femenino con lo masculino. Una clasificación rápida y aún insuficiente de estas combinaciones obliga a reconocer por lo menos cinco “sexos” biológicos:

 

Hombres: personas que tienen dos testículos.

 

Mujeres: personas que tienen dos ovarios.

 

Personas hermafroditas o herms: personas que tienen tanto un testículo como un ovario.

 

Hermafroditas masculinos o merms: personas que tienen testículos pero presentan otros caracteres sexuales femeninos.

 

Hermafroditas femeninos o ferms: personas con ovarios pero con caracteres sexuales masculinos.

[1] Lamas, M. (2002). Cuerpo: diferencia sexual y género, pp 59-60.

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Más enlaces sobre el tema (en inglés):
Intersexualidad
Hermafroditismo
Intersex Society of North America

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