Lecciones de ocho décadas de contribuciones a la psicología en El Salvador.

El 10 de octubre de cada año se celebra el Día Mundial de la Salud Mental. Adicionalmente, en El Salvador, se celebra el día del psicólogo, por la fundación de la Sociedad Salvadoreña de Psicología, en 1964. El año anterior, justamente, recordamos el aniversario de oro de la psicología nacional, gracias al aporte de la primera psicóloga graduada en el país, Leticia Calderón de Orellana.

En ocasión de estas fechas, compartimos el artículo del psicólogo Nelson Portillo (hemos revisado parte de su trabajo aquí y aquí) sobre las contribuciones realizadas desde El Salvador a la psicología, a través de las publicaciones en revistas científicas:

Con un pasado tan extenso, no es absurdo creer que la psicología en El Salvador debería encontrarse en un estado avanzado, como en otros países de Latinoamérica, pero su situación actual parece ser más bien la contraria. Particularmente, en el área de la investigación académica y científica, la labor ha sido sumamente precaria (Calderón, 2006). Además de la baja productividad, las publicaciones de profesionales en psicología salvadoreños han tenido muy poca visibilidad e impacto fuera del país. Aun el mismo trabajo de Ignacio Martín-Baró, el psicólogo más eminente y prolífico que ha tenido el país, pasó desapercibido por mucho tiempo y su obra todavía se conoce únicamente de forma parcial. En una compilación bibliográfica sobre la psicología en Latinoamérica con más de 2,000 entradas (Ardila y Finley, 1975), El Salvador aparece representado únicamente por un trabajo suyo (Martín-Baró, 1972).

Portillo recopiló la producción bibliográfica sobre la psicología en El Salvador a través de la revisión de bases de datos electrónicas internacionales. El procedimiento y resultados obtenidos en esta investigación se detallan en su artículo Ocho décadas de contribuciones a la psicología en El Salvador: una aproximación bibliométrica desde PsycINFO y PSICODOC (1930-2009). En definitiva, Portillo apunta hacia la preocupante dinámica de trabajo de la psicología salvadoreña:

Puesto de manera sucinta, todos los datos indican que la mayor parte de las contribuciones científicas son elaboradas por investigadores(as) extranjeros(as) que escriben de manera ocasional sobre nuestro país.

Por ello, se afirma que el gremio psicológico de El Salvador ha jugado un papel “relativamente trivial” en el estudio de la cultura y los problemas propios del país. Además, el gremio desconoce lo que se ha hecho porque el trabajo es divulgado fuera de El Salvador en otros idiomas que, según Portillo, “debemos traducir para entender lo que ‘otros’ dicen de ‘nosotros'” (por ejemplo, el estudio sobre percepción de beneficios de la alfabetización en comunidades campesinas salvadoreñas).

imb-writings-liberation-psychology

Portillo sostiene que hay más de 4,000 profesionales en psicología en el país, y sólo 14 autores(as) con más de un trabajo en el lapso de 80 años. No quiere decir que no se haga trabajo desde la psicología en El Salvador. Véase, a manera de ejemplo, el artículo Haciendo psicología en El Salvador, del psicólogo Douglas Arévalo; las entradas en este blog Salud mental y violencia en El Salvador, Lecciones desde El Salvador para la salud mental global; y los espacios en los que se inserta y puede insertarse la psicología, como el sistema penitenciario (ver aquí y aquí), el sistema educativo y muchos ámbitos además del área clínica.

De alguna manera, los y las psicólogas en El Salvador, se han visto obligadas a acercarse a los temas relevantes para la mayoría de la población, que además de ser abrumadores en su cantidad, también lo son en la pluralidad de sus manifestaciones. En este sentido, por ejemplo el profesional de la psicología que se encuentra en el centro educativo también trabaja con el maltrato infantil sufrido por los estudiantes en sus hogares (Flores, 2013); el profesional organizacional en el lugar de trabajo, también se encuentra con personas que se ven afectadas por las condiciones de trabajo inadecuadas o por la violación de sus derechos laborales (Valladares, 2000); el profesional en su clínica privada se encuentra con un número de casos relacionados con todos los temas mencionados; o el que se encuentra trabajando en el ámbito jurídico y que a diario tiene muchos casos que atender sobre temas como la violencia intrafamiliar nacida de diferentes circunstancias (López, 2007; Cortez y Crepín,.2009).

 

Haciendo psicología en El Salvador

El artículo de Portillo reconoce que mucho de lo que se escribe sobre psicología en el país no llegará a estas bases de datos. Pero esa no debe ser justificación para excluirnos del proceso de generación y divulgación del conocimiento psicológico. La visibilización científica es importante. La psicología es en extremo sensible al contexto socio-cultural en el que se estudia, y siendo los investigadores extranjeros quienes se han apropiado de la producción de conocimiento en el país, se corre el riesgo de distorsión e interpretación limitada de los hallazgos.

Urge, en El Salvador, la institucionalización de la producción científica, una formación de pregrado y postgrado que oriente el desarrollo de investigaciones de calidad, y la promoción del trabajo colaborativo, entre psicólogos y entre distintas disciplinas. La sistematización, divulgación y publicación del trabajo que se realiza desde la psicología en El Salvador permitirán construir conocimiento de modo colectivo, con miras a mejorar las condiciones de vida de la sociedad salvadoreña.

Más psicología desde El Salvador:
– Programa de radio Día a día con la psicología.
Francisco Armando Torres, “Torritos”.
Carlos Monterrosa, pionero de la psicología en El Salvador.

Algo de lo que otros han trabajado en y sobre El Salvador (en inglés)
The health costs of war: can they be measured? Lessons from El Salvador.
Authoritarian El Salvador. Politics and the Origins of the Military Regimes, 1880–1940 (Universidad de Notre Dame).

Escribe tu comentario