La (licencia por) paternidad para mejorar el mundo.

En los próximos días, se celebra el Día del Padre en muchos países. Pero en general la figura del padre no suele apreciarse como la de la madre (al menos desde un punto de vista público, mediático), y no se le brinda el mismo interés y valor. Los roles tradicionales de género, aun muy arraigados en muchas personas, tienden a destacar a la madre como la cuidadora principal. El padre tiene otras funciones, la mayoría fuera del ámbito doméstico; y dentro de él, suele considerarse como meramente un proveedor de recursos y de disciplina.

Frente a esto, el psicólogo chileno Francisco Aguayo, de Masculinidades y Equidad de Género, sostiene que los hombres no sólo tienen la responsabilidad de cuidar, sino que también el derecho a entrar a ese mundo:

[…] es muy importante ampliar el repertorio de acciones que los hombres tienen en cuanto al ejercicio de la paternidad, ya que los estudios nos dicen que los padres se concentran mucho en ciertas acciones, como jugar con los hijos/as, y especialmente los fines de semana.

 

Hay evidencia que sugiere que cuando los hombres están más implicados en tareas de paternidad y domésticas, eso trae además beneficios para la pareja. Cuando las mujeres tienen una pareja hombre comprometido en estas tareas, ellas reportan más bienestar en diversas dimensiones, por ejemplo, en su vida sexual. También reportan sentirse menos estresadas, menos sobrecargadas, tienen más posibilidades de tener participación en grupos y tiempo libre, entre otros indicadores.

Aguayo señala la necesidad de mejorar las condiciones sociales y laborales, “para que los hombres estén presentes en los controles prenatales y de salud”. Pero, además de medidas desde lo institucional, que resultan urgentes, debe también trabajarse la mentalidad sobre la masculinidad tradicional:

Existe en Chile el derecho a un postnatal para los padres de 5 días (a tomar dentro de primer mes), aunque sólo para quienes cuentan con contrato de trabajo. Sin embargo, muchos hombres no toman ese postnatal por temor a perder el trabajo, o de lo que ‘van a decir’ los compañeros o los jefes. Un desafío es que más hombres tomen el postnatal. También creemos importante una ampliación de ese permiso, con un sistema que realmente promueva que los hombres lo tomen, intransferible y pagado por el estado.

La licencia por paternidad que considere al hombre como cuidador, se afirma, permitiría disminuir la disparidad entre hombres y mujeres en el tiempo y energía que cada cual dedica al cuidado de los niños. Esto, a su vez, permitiría balancear la inequidad de oportunidades y salarios en el ámbito laboral:

Mundy señala el más reciente Reporte de la Brecha Global de Género publicado por el World Economic Forum. El reporte indica que los países que están experimentando el mayor crecimiento económico son aquellos que han encontrado maneras de incrementar la participación de las mujeres en la fuerza laboral. Aumentar los roles de los hombres en el cuidado infantil no sólo le abre posibilidades a las mujeres de regresar a la fuerza laboral más rápido después del nacimiento, sino también ayuda a nivelar las ausencias del empleo. Cuando los padres utilizan más su licencia por paternidad, ello puede traducirse en una reducción de ausencias por enfermedades de las madres entre 5 y 10%. Puede que sea más fácil para los lugares de empleo acomodarse a diversas ausencias asociadas al cuidado infantil cuando estas ausencias se comparten entre toda la fuerza laboral en lugar de concentrarse entre las mujeres.

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Pasar tiempo con los hijos en su infancia mejora la relación de los padres con sus hijos a medida que éstos crecen. E involucrarse más en la crianza también mejora las relaciones de los hombres con sus parejas. En definitiva, el aumento de la licencia por paternidad trae beneficios para todas las personas involucradas.

 

El cuidado de los hijos es clave para la equidad laboral (en inglés).

Recomendado: Paternidad, salud y mortalidad, de Juan Guillermo Figueroa Perea, del Colegio de México. Artículo en PDF (2014) y presentación (2012).

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