¡Felicidades! Pero la psicología no sólo se ocupa de la salud mental.

La psicología no es sinónimo de salud mental, y esta creencia, tanto de la sociedad como del gremio mismo, ha sido un obstáculo para el crecimiento y reconocimiento de esta ciencia y profesión en El Salvador. Al pensar en un profesional de psicología posiblemente se nos viene a la mente un psicólogo clínico, pero el campo de acción abarca todas las esferas de la vida humana, y el medio ambiente en el que está inserta.

Los conocimientos que la psicología genera diariamente permiten abordar muchos más problemas de los que actualmente se abordan. Procesos psicosociales, educativos, de desarrollo social, cultura, salud pública, violencia y conflicto son sólo algunos ejemplos. La economía no tiene que ver con salud mental, y sin embargo, el psicólogo Daniel Khaneman recibió el Premio Nobel de Economía en el 2002, al refutar una teoría económica sobre la toma de decisiones y reformularla con procesos cognitivos y afectivos como los heurísticos y la aversión a la pérdida (además, recién se anunció que un poeta, también psicólogo, ganó el premio Nobel de Literatura de este año).

Para los psicólogas y psicólogas de El Salvador, la celebración de su día ha tenido una feliz coincidencia, ya que en esa misma fecha se celebra el Día Mundial de la Salud Mental, su área de trabajo. En 1992, la Federación Mundial para la Salud Mental, con el auspicio de la Organización Mundial de la Salud [OMS], acordó designar el 10 de octubre de cada año, Día Mundial de la Salud Mental. Estas celebraciones deben acrecentar el compromiso de los profesionales de la Psicología y de la salud mental, para proyectarse más a la comunidad, con el interés de promover la atención de problemas emocionales, psicosociales y trastornos mentales, en el marco de la salud integral.

En los significativos 50 años de existencia de la Psicología académica en El Salvador, y con 41 años de existencia de la Asociación Salvadoreña de Psicología, es justo que los profesionales, veteranos y novatos fortalezcan su unidad gremial. De hecho, los congresos nacionales y las diferente actividades han reunido a un gran número cada vez; pero no es una participación activa y perseverante para incrementar el desarrollo profesional.

En mayo de 1977, en Asamblea General, se acordó gestionar ante la Asamblea Legislativa el decreto para designar el 10 de octubre como Día del Psicólogo Salvadoreño. Nuevamente a iniciativa de los organizadores del 50 aniversario de la creación de la carrera, en 2006, profesionales representantes de universidades y de organizaciones gremiales gestionaron en la Asamblea Legislativa oficializar el Día del Psicólogo que por tradición se ha venido celebrando desde 1964. Se logró la declaración de “el 10 de octubre de cada año como Día del Psicólogo Salvadoreño”, por el Decreto Legislativo No 199, publicado en el Diario Oficial No 16, Tomo 374, de fecha 25 de enero de 2007.

Calderón de Orellana, L. (2009). Historia de la psicología en El Salvador 1928-2006 (2a ed.). San Salvador: Imprenta Criterio (pp. 92-93).

El trabajo de la psicología en El Salvador a lo largo de estas décadas ha sido constante, sin disminuir durante la guerra civil (ver Calderón de Orellana, 2009; la obra de Ignacio Martín-Baró). Pero, con notables excepciones, estos esfuerzos, por una u otra razón, no han logrado crear un impacto amplio, visible y sostenido en la sociedad. Las iniciativas surgidas en los últimos años, como el regreso de la Revista Salvadoreña de Psicología y la creación del Psicolectivo Liberación son unas de las tantas apuestas a que el gremio se abra paso y tome su lugar en el país como facilitadores de la salud mental y del desarrollo social en todos los sectores de la población. En esta línea, se realiza el Primer Encuentro Nacional de Psicología, el 15 de octubre en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas.

Vaya un afectuoso saludo a los y las estudiantes y profesionales de la psicología en El Salvador, que actúan desde su área de especialización con conocimiento, empatía y ética, para mejorar  la calidad de vida de quienes les rodean. ¡Felicidades!

Escribe tu comentario