Factores externos a la terapia que contribuyen a la mejoría.

La psicoterapia tiene como objetivo general crear cambios en la persona o en aspectos de su vida, pero estos cambios no ocurren por arte de magia. Es más, algunos de estos cambios no ocurren por efecto directo de la terapia, sino simplemente durante el transcurso de ésta. El día a día no se detiene cuando alguien asiste a un proceso psicoterapéutico, y eventos ajenos a él pueden favorecerlo o entorpecerlo.

Aunque no siempre los cambios son tan sencillos como el que se describe a continuación, experiencias como estas sugieren que modificaciones pequeñas en hábitos o patrones, dentro o fuera de una psicoterapia, pueden tener un peso importante para mejorar la calidad de vida de las personas.

En nuestros inicios de la carrera como orientadores universitarios, uno de nosotros nos reunimos con un estudiante extranjera de primer año. El semestre estaba comenzando con altas temperaturas y alta humedad en Carolina del Norte. La estudiante habló de sentirse con nostalgia, fatigada, de extrañar a su familia y amigos, y luchando para aclimatarse a su nuevo entorno. Citó no dormir como queja principal, a la que más tarde nos dirigimos en una revisión de su higiene del sueño. De lo contrario, la sesión inicial se centró en detallar su problema presente, y acordamos una sesión de seguimiento una semana después.

Cuando nos vimos en la próxima cita, la estudiante estaba sonriente y evidentemente de buen humor. Ella alegremente observó que se sentía mucho mejor y que había tomado medidas positivas para comenzar a ajustarse a la vida universitaria. Ante la duda de qué profundo evento terapéutico habíamos alcanzado antes que resultara en este vuelco positivo a su bienestar, se le preguntó por sus pensamientos. Ella proclamó con entusiasmo que se había conseguido un ventilador. De hecho, había adquirido un gran ventilador de ventana, lo que había dado lugar a la reducción significativa de la temperatura en su dormitorio. Ella informó haber dormido bien, de siete a ocho horas cada noche, durante la mayor parte de la semana anterior. Su energía había vuelto; se sentía descansada, y esto a su vez había fortalecido su estado de ánimo y generado deseos de socializar con otras personas.

Pinkerton , R., Talley, J. & Cooper, S. (2009) Reflections on Individual Psychotherapy with University Students: What Seems to Work. Journal of College Student Psychotherapy, 23(3), 153-171, DOI: 10.1080/87568220902793830

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