“Este niño no para en todo el día” no es sinónimo de hiperactividad (ni de enfermedad).

[En aras del lenguaje inclusivo, y para no dificultar la lectura, alternamos en cada párrafo el uso de masculino y femenino]

De unos años a la fecha, pareciera que ha habido un grave aumento de niñas con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH):

Dado que en cada clase, por tanto, existen uno o dos alumnos con TDAH y puesto que el trastorno interfiere significativamente en el rendimiento escolar del niño que lo padece, éste constituye un importante problema para él y para el resto de sus compañeros escolares.

El niño con trastorno por déficit de atención-hiperactividad (TDA-H). Abordaje terapéutico multidisciplinar 

¿Realmente hay un aumento de niños con trastorno por déficit de atención e hiperactividad? Otra opción a considerar es que el término ha permeado tanto en la cotidianidad que se utiliza casualmente para cualquier niño que “da problemas”, y desafortunadamente, es un término que viene asociado a la idea de enfermedad. Muchos padres dirán con gran preocupación que el suyo es un hijo hiperactivo y con déficit de atención, porque se muestra con mucha energía todo el día y es olvidadizo, etc.

Tomado de una página de “psicología” en Facebook.

En posts anteriores hemos dicho que el simple hecho de conocer los criterios diagnósticos de X trastorno no nos capacita para diagnosticarlo. Se requiere experticia, un buen ojo clínico, una ventana de tiempo para la observación y pruebas de diversa índole. Muchas personas que etiquetan a una niña como hiperactiva ni siquiera conocen los criterios diagnósticos de tal condición. Conocerlos no ayudará mucho. Algunas personas lo leerán como leen su signo en el horóscopo y lo considerarán una descripción perfecta de alguna niña que conocen.

La epidemia de enfermedades como el TDAH (Déficit de Atención e Hiperactividad) ha movilizado a los administradores de salud pública, asustados por el sobrediagnóstico y la sospecha de uso indebido de drogas como el Ritalin […] Y [ha llevado a] renuncias de psiquiatras que se hicieron de un nombre a través de la difusión de la enfermedad. Un  informe  de  The New York Times  sobre el tema afirma que el psiquiatra Ned Hallowell, autor de best-sellers sobre el TDAH, ahora se arrepiente de decir a los padres que las drogas como Adderall y otras eran “más seguras que la aspirina”. Hallowell, ahora más prudente, dice: “Me arrepiento de la analogía […] es el momento de llamar la atención sobre los peligros que pueden estar asociados con el diagnóstico por descuido. […] Es peligroso y no me gusta pensar que jugué un papel en la creación de este problema “. 

Me desperté enfermo mental [en portugués, traducción libre]

A la base del sobrediagnóstico de TDAH están “síntomas” como “Es descuidado en las actividades de la vida diaria“, “Suele mover en exceso las manos y los pies o no se está quieto en el asiento“, y “suele estar en movimiento y actuar como si tuviese un motor en marcha continuamente“. Síntomas inequívocos de niñez. Pero no se trata de negar que existen niños con temperamentos y niveles de energía que pueden ser problemáticos. Aunque vale preguntar, ¿problemáticos para quién? Las más de las veces, para los adultos cuidadores.

Decíamos, no se trata de negar que existen niñas con temperamentos y niveles de energía que parecen estar por encima de lo normal al compararle con sus pares. Y que, por tanto, exigen un mayor nivel de atención por parte de sus cuidadoras, lo que puede redundar en mayor frustración y cansancio para ellas, que no es un tema menor. Pero ante ello, en la concepción tradicional del TDAH, la solución inmediata es considerarlo un problema individual, patologizar el comportamiento y medicar a la niña para controlarlo. Falta mucho para que se reconozca la perspectiva que propone el autor Carlos Pérez Soto, que sostiene que las alteraciones del comportamiento no son enfermedades.

La Asesoría de Ética Biomédica de la Comisión Nacional de Suiza (NEK), cuyo Presidente es Otfried Höffe, hizo una crítica sobre el uso del medicamento Ritalin en el tratamiento del TDAH (Trastorno Déficit de  Atención con Hiperactividad) en su dictamen del pasado 22 de noviembre de 2011, titulado “Mejora de la salud humana por medio de tratamientos farmacológicos: el consumo de fármacos para alterar el comportamiento del niño sin ninguna contribución de su parte” (1).

Supone una injerencia en la libertad del niño y de sus derechos, porque los agentes farmacológicos inducen cambios en el comportamiento, pero no logran educar a los niños sobre la forma en que pueden conseguir esos cambios en el comportamiento de forma independiente. El niño se ve privado de una experiencia esencial de aprendizaje para actuar de una forma autónoma que “restringe considerablemente la libertad de los niños y menoscaba el desarrollo de su personalidad”, critica la NEK.

Los críticos del tratamiento con Ritalin están sin embargo recibiendo apoyo por un lado completamente diferente. El semanario alemán Der Spiegel citó en su artículo de portada del 2 de febrero de 2012, que el psiquiatra estadounidense Leon Eisenberg, nacido en 1922, hijo de inmigrantes judíos rusos, considerado el padre científico del TDAH, dijo a la edad de 87 años, siete meses antes de su muerte, en una entrevista: “El TDAH es un ejemplo de enfermedad ficticia” (2).

Inventor del TDAH: El TDAH es una enfermedad ficticia.

Esto va en línea con la tendencia actual, en la que “un número creciente de psiquiatras sospechan que las condiciones mentales son síndromes relativos a la cultura más que exclusivamente biológicos” (una de estas condiciones, según este artículo, es el llamado síndrome premenstrual, del que hemos hablado antes). Para el TDAH, esto es particularmente llamativo cuando descubrimos que en otros países, Francia para el caso, este trastorno prácticamente no existe:

En los Estados Unidos, al menos 9% de escolares han sido diagnosticados con TDAH y están tomando medicamentos. En Francia, el porcentaje de niños con este diagnóstico y medicados es menos del 0.5%. ¿Por qué la epidemia del TDAH, que se ha establecido firmemente en Estados Unidos, ha pasado casi completamente desapercibida en Francia?

¿El TDAH es un trastorno neurológico? Sorprendentemente, la respuesta depende de si usted vive en Francia o en Estados Unidos. En los Estados Unidos, psiquiatras infantiles consideran el TDAH un trastorno biológico con causas biológicas. El tratamiento preferido también es biológico: medicamentos psicoestimulantes como Ritalin y Adderall.

Por qué los niños franceses no tienen TDAH [en inglés, traducción libre].

Antes de etiquetar a un niño con déficit de atención y/o hiperactividad porque no se conforma a las expectativas del adulto, es importante descartar causas biológicas: un niño puede no estar poniendo atención en clase no por naturaleza distráctil, sino porque tiene dificultades visuales y auditivas que no le permiten estar al tanto del trabajo en clase y por ello busca otras cosas para entretenerse. La calidad de la nutrición, por mínima que parezca, también es fundamental para un buen desempeño y buena memoria. El tipo de trabajo que se realiza en el aula, las características individuales y otros tantos factores influyen en el comportamiento del niño. 

Aun más, en la infancia y niñez, buena parte del comportamiento nos remite al entorno del pequeño sujeto en cuestión. Los problemas conductuales tienen que ver con un conjunto de factores de riesgo, como una crianza con pocos límites o límites muy rígidos dentro de la familia, o con situaciones estresantes como conflictos entre padres y otros miembros de la familia, divorcio, mudanzas, otros cambios abruptos en el estilo de vida, la pérdida de una figura importante, violencia doméstica, maltrato infantil e incluso abuso sexual infantil. Sin olvidar el peso que tiene el entorno social más amplio, sobre todo uno que se caracteriza por normalizar la violencia en todas sus manifestaciones y por todos los medios.

Psiquiatras infantiles franceses, por otro lado, consideran el TDAH como una condición médica que tiene causas psicosociales y situacionales. En lugar de tratar a la niña centrándose en los problemas atencionales y comportamentales con drogas, los médicos franceses prefieren buscar las dificultades subyacentes que están causando estrés a la niña…no en su cerebro sino en el contexto social en el que se encuentra. Cuando escogen tratar los problemas subyacentes en el contexto social lo hacen con psicoterapia o terapia familiar. Esta es una forma muy diferente de ver las cosas con respecto a la tendencia estadounidense de atribuir todos los síntomas a una disfunción biológica, como un desbalance químico en el cerebro de la niña. 

En tanto que los clínicos franceses tienen éxito encontrando y reparando lo que funciona mal en el contexto social, menos niños califican para el diagnóstico del TDAH. Aun más, la definición del TDAH no es tan amplia como en el sistema estadounidense, el cual, a mi parecer, tiende a “patologizar” mucho del comportamiento infantil normal. El DSM específicamente no considera las causas subyacentes. Esto lleva a los clínicos a diagnosticar TDAH a un número mayor de niños con los síntomas, mientras se alienta a tratarlos con fármacos. 

La aproximación francesa, holística y psicosocial, también permite considerar causas nutricionales de síntomas atencionales y comportamentales. Específicamente, el hecho de que el comportamiento de algunas niñas empeora al comer alimentos con colores artificiales, ciertos preservantes y/o alergenos. 

Por qué los niños franceses no tienen TDAH [en inglés, traducción libre].

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