El sexo y el género no coinciden (y lo que podemos hacer al respecto).

En esta lista de los 10 experimentos psicológicos con poco o nada de ética, el número uno es el caso de David Reimer. A los ocho meses de vida, Bruce Reimer prácticamente perdió su pene tras una circuncisión mal realizada. Ante esto, el psicólogo John Money sugirió a los padres que cambiaran el sexo del niño. La verdadera intención de Money era comprobar que la identidad de género estaba definida por la crianza y no por la naturaleza.

A [Bruce], ahora llamada Brenda, se le construyó una vagina y recibió suplementos hormonales. El Dr. Money consideró que el experimento fue un éxito, obviando reportar los efectos negativos de la cirugía de Brenda. Ella actuó como un niño tradicional y tenía sentimientos conflictivos y confusos sobre una cantidad de temas. Lo peor de todo es que sus padres nunca le dijeron de su horrible accidente en su infancia. Esto causó una sacudida devastadora en la familia. La madre de Brenda se volvió suicida, su padre alcohólico, y su hermano [Brian] estaba severamente deprimido.

Finalmente, los padres de Brenda le dieron la noticia de su verdadero sexo cuando ella tenía catorce años. Brenda se convirtió en David, dejó de tomar estrógenos y su pene fue reconstruido. El Dr. Money no reportó resultados más allá de insistir que el experimento había sido un éxito, dejando de lado los muchos detalles de la lucha de David con su identidad de género. A los 38 años, David se suicidó.

Top 10 de experimentos psicológicos sin ética (traducción nuestra)

Un recuento detallado del caso está aquí. Brian, alterado por el conflicto de género de su hermano gemelo, falleció de una sobredosis en el 2002, dos años antes del suicidio de David.

El sexo es una condición biológica. El género es una construcción social, una reglamentación socialmente aceptada de cómo hombres y mujeres deben, por ejemplo, vestir, actuar y qué colores usar; bien podría ilustrarse con esto. Aquellas personas cuyo género y sexo coinciden (cisgénero), todavía se consideran “dentro de la norma”; lo que hagan para demostrar quiénes son será celebrado y normalizado. Para quienes su sexo y género no coinciden, la disonancia puede llegar a ser insoportable, y resolverla es un proceso largo y tortuoso. Aun más lo es defender la identidad propia ante la sociedad; hacer esto cuando no se es la norma conlleva, incluso, un riesgo real de morir.

Considerada hace años como enfermedad mental y ahora denominada disforia de género por el nuevo manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, el DSM V, la transexualidad ha sido objeto de múltiples definiciones que, según los expertos, lo único que hacen es confundir. No tiene nada que ver, como se podría llegar a pensar, con la homosexualidad, la bisexualidad ni tampoco con la intersexualidad. Se trata de una discordancia entre biología y género, es decir, cuando una persona no se identifica con el sexo con el que biológicamente ha nacido.

¿Cómo y cuando hay que operar a un transexual?

Como sostiene este artículo, los cambios en la transexualidad son largos y complejos y deben estar controlados de por vida. La terapia hormonal inicia de modo consensuado al tener claros los resultados de una evaluación psicológica cuidadosa y personalizada. Y luego, se lleva a cabo el tratamiento quirúrgico para el cambio de apariencia.

Pero no todo el mundo quiere pasar por un proceso transexualizador, como formalmente se llama a todos los pasos necesarios para el cambio de género. “Y no por eso dejan de ser transexuales”, mantiene Lola Martín, socióloga y sexóloga del Programa de Información y Atención a Homosexuales y Transexuales de la Comunidad de Madrid. Hay transexuales que por razones médicas y, sobre todo, personales no realizan el proceso completo, “pero se siguen llamando y son transexuales, no tienes por qué llegar hasta el final”, afirma.

[…] no existe una edad concreta en la que se toma conciencia de la transexualidad. Cada persona es un mundo y, como tal, asume su propio proceso cuando le llega […] “No se sabe el origen de la transexualidad, puede estar influido por muchos aspectos: hormonales, cromosómicos, familiares, sociales, etc. Se nace, no se hace. Pero lo único que está claro es que no es ninguna enfermedad”

¿Cómo y cuando hay que operar a un transexual?

En los últimos días, ha sido noticia el juicio a un soldado estadounidense por filtrar información de su gobierno a Wikileaks, que luego la hizo pública. Luego de que se informara que se le había sentenciado a 35 años de prisión, el soldado Bradley Manning anunció en un comunicado que es mujer, y que desde entonces pasaría a ser Chelsea Manning. Antes de este comunicado, se hizo circular una fotografía de Manning con apariencia de mujer (utilizada en el juicio por su defensa), además del hecho de que se había unido al ejército para tratar de suprimir esta tendencia.

La violencia sexual en las cárceles es cotidiana. Ya es preocupante cómo es la vida en la cárcel (independientemente de que la persona condenada sea culpable o inocente). Chelsea Manning va a una cárcel militar para hombres.

El descubrirse sexualmente distinto, le valió a Jenny que la expulsaran del hogar. Las calles con sus penas y alegrías fueron su familia adoptiva […] conoce la discriminación, aún dentro de la cárcel […] Al sentenciarla a doce años de cárcel, el juez le preguntó a Jenny en dónde quería pasar sus días. Esta le dijo que en “Mariona”, como se le llama al centro penal “ La Esperanza”. El juez no dudó en aconsejarle que “en Mariona te van a quitar el pelo. En Sensuntepeque está el penal de ustedes los homosexuales”. Jenny no quiere conocer otro centro penitenciario. Presiente que si llega a otro lugar, será abusada sexual y físicamente.

La penitenciería de los convictos homosexuales (creemos que en el artículo hay confusión entre homosexualidad y transexualidad).

Además del control y la violencia particular a la que están expuestas las personas transgénero, está en juego su acceso a servicios de salud. En Estados Unidos, cuando se niega el tratamiento hormonal a personas transexuales en las cárceles:

[…] [ocurre] depresión, deseos de muerte, se amputan genitales a propósito, y, para quienes están en camino a un nuevo género, el regreso o desaparición de características masculinas o femeninas, desde vello corporal hasta pechos. […] El Ejército no provee terapia hormonal a los reos transexuales.

[Los reos que se cortan sus genitales] no lo ven como auto-mutilación. Ellos sienten que están enmendando un error, lo están enmendando ellos mismos. Este es un verdadero problema para muchas personas pero es tan fácilmente ignorado y desechado. Negarlo es como decir: no creo en la diabetes.

Sobre este tema, hay algo que todos podemos hacer: llamar a las personas transgénero como ellas piden que se les llame. Muchos reportes continuaban refiriéndose a Manning como “él”. Al contrario, otros medios respetaron su decisión, y, por ejemplo, Wikipedia cambió la entrada respectiva a Chelsea Manning.

Escribo “ella” porque Manning me lo pidió. No sólo a mí, claro, a todos. Manning pidió explícitamente que se use su nuevo nombre y pronombre, excepto en el correo oficial que se le enviará a la cárcel donde cumpla su condena.

Al rehusar llamar a Manning como ella quiere ser llamada, las agencias de noticias envían el mensaje de que ellas decidirán, caso por caso, quién es qué género…y cuándo. Político parafraseó a un vocero de la Associated Press que sugería que la agencia “empezará a referirse a él como ‘ella’ cuando comience a presentarse a sí mismo como mujer”.

Pero puede que pasen décadas antes de que eso ocurra. ¿Cómo podrá Manning, en prisión, “presentarse a sí mismo como mujer”? Ella no tiene acceso a ropa o maquillaje que podrían hacerla ver más estereotípicamente femenina. ¿Y en qué punto será su aspecto lo “suficientemente femenino” como para satisfacer a las agencias de noticias?

¿Bradley Manning es él o ella? Llamémosla como ella quiera (traducción nuestra).

La visibilización y respeto de la diversidad sexual, al menos, va avanzando. En Alemania, recientemente se introdujo un “tercer género” legal para recién nacidos. En California, niños transexuales podrán elegir qué baños utilizan. La serie estadounidense Orange is the new black trata de la vida en una prisión para mujeres, y uno de sus personajes es una mujer trans llamada Sophia, interpretada por Laverne Cox, actriz, primera mujer trans afroestadounidense en un reality show y productora y escritora de una serie de televisión.

“Negar a una persona el vestirse, sentirse, comportarse de determinada forma, es violentar sus derechos humanos a su libre determinación, a su derecho de lo que él o ella quiere ser”, analiza [William] Hernández, [de la asociación Entre Amigos].

La penitenciería de los convictos homosexuales

Escribe tu comentario