El entrenamiento del cerebro.

La idea de “entrenamiento del cerebro” proviene de considerar este órgano como un músculo, de modo que “ejercitarlo” por medio de actividades cognitivas lo fortalece, como el cuerpo se fortalece con el ejercicio.

Los “juegos para el cerebro” en computadoras reclaman una parte creciente de los mercados en las sociedades que envejecen. A los consumidores se les dice que jugar los juegos les volverá más inteligentes, más alertas y serán capaces de aprender más rápido y mejor. La promesa implícita y a menudo explícita es que la adherencia al tratamiento prescrito de ejercicio cognitivo reducirá y potencialmente revertirá el insidioso enlentecimiento cognitivo y el olvido, mejorará el funcionamiento diario y ayudará a prevenir la enfermedad de Alzheimer.

Es habitual que la publicidad destaque los beneficios y exagere las ventajas potenciales de sus productos. En el mercado de juegos para el cerebro, sin embargo, los anuncios también aseguran a los consumidores que las afirmaciones y promesas se basan en evidencia científica sólida, ya que los juegos están “diseñados por neurocientíficos” en las mejores universidades y centros de investigación. Estas afirmaciones se refuerzan a través de la publicidad pagada y se distribuyen por las fuentes de noticias de confianza.

Un consenso sobre la industria del entrenamiento de cerebro de parte de la comunidad científica [en inglés]

El entrenamiento cognitivo implicaría mejoras en procesos de atención, memoria, aprendizaje, toma de decisiones y otros. Se vende la idea que trabajar estos procesos específicos por medio de ciertos juegos tendrá efectos sostenidos en el tiempo:

Se prevé que el entrenamiento del cerebro se convierta en una industria de US$3 mil millones para el año 2015.

[…]

Su alcance demográfico es enorme, desde los niños con retraso en la escuela a las personas mayores que les encantaría ser capaces de recordar las cosas de manera más eficiente, y cuando un determinado producto se anuncia como educativo y a la vez respaldado por la ciencia, puede ser difícil de resistir.

 El mito de los videojuegos que entrenan el cerebro

Hace algunos meses, un comunicado en conjunto de psicólogos cognitivos y otros neurocientíficos, de distintas instituciones y países (entre ellos, el Instituto Max Planck para el Desarrollo Humano), advirtió sobre el engaño de estos juegos para entrenar el cerebro: la literatura científica no apoya la afirmación de que el software “para el cerebro” altera el funcionamiento neuronal de modo que mejore el desempeño cognitivo diario, y prevenga enfermedades o efectos del envejecimiento. Del comunicado destacamos:

Un solo estudio, realizado por investigadores con intereses económicos en el producto, o que cita a un científico que aboga por el producto, no es suficiente para suponer que un juego ha sido rigurosamente examinado.

[…]

No espere que las actividades cognitivamente desafiantes trabajarán como tratamientos de una solo inyección o vacunas; hay poca evidencia de que se puede hacer algo una vez (incluso por un período concentrado) y con ello ser inoculado contra los efectos del envejecimiento de una manera perdurable. Con toda probabilidad, las ganancias que obtenga no durarán mucho tiempo después de que abandone el desafío.

El entrenamiento del cerebro se considera parte de la industria de auto-ayuda, y surgió con un estudio publicado el 2008 en el Proceedings of the National Academy of Sciences, el cual utilizó metodología defectuosa. Desde entonces, otros autores han intentado replicar tal estudio sin obtener los mismos resultados.

Todo esto no significa que no tengamos la capacidad de mejorar o mantener nuestro desempeño cognitivo. Significa que no hay atajos o fórmulas mágicas para lograrlo, como lo hace creer cierto tipo de publicidad.

La buena noticia es que siempre se puede aumentar la “inteligencia cristalizada”, (que representa la experiencia y el conocimiento que acumulamos a lo largo de nuestras vidas) a través de, usted sabe, el aprendizaje real de algo: tomar una clase de lenguaje, tocar un instrumento, leer un libro. Básicamente, podemos instalar nuevo software mental, pero mejorar el hardware subyacente va a ser un poco más difícil que jugar videojuegos “inteligentes”.

El “entrenamiento del cerebro” no le volverá más inteligente, sólo más pobre [en inglés]

Mantener un buen desempeño cognitivo requiere, en suma, cuidar otros aspectos de la vida:

En opinión de los investigadores lo que ayuda a formar a un cerebro sano son las cosas que han sido probadas durante años.

El ejercicio físico ayuda a que fluya más sangre en el cerebro, lo que permite más conexiones neuronales.

Se sabe que tanto el ejercicio físico, como la formación convencional en las habilidades de lectura y lenguaje, son beneficiosos para los niños con dificultades.

“La salud cognitiva en la vejez refleja los efectos a largo plazo de estilos de vida saludables”, concluye [el comunicado].

El mito de los videojuegos que entrenan el cerebro

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