Ejercicios cerebrales que mejoran la habilidad de hacer ejercicios cerebrales.

Actualmente, es fácil encontrar programas y aplicaciones que prometen “entrenar nuestro cerebro” para mejorar algunas de sus capacidades. Esta es la industria del “brain training”, que incluye juegos y otras actividades que, se dice, nos volverán más inteligentes, aumentarán nuestra atención y nuestra memoria, entre otras cosas.

Aplicaciones como Lumosity y juegos como Brain Age de Nintendo llamaron mucho la atención cuando fueron lanzados hace unos años […] Los desarrolladores de estos juegos prometieron a los usuarios que podían mantenerse inteligentes, mejorar su memoria, incluso luchar contra enfermedades degenerativas solo con presionar su pantalla por algunos minutos al día. La conexión cerebro-juego sonaba lo suficientemente sensata; después de todo, todos saben que hacer crucigramas mantiene la mente aguda, ¿verdad? (Excepto que no, lo lamentamos).

 

Un estudio extenso muestra que aplicaciones para entrenar el cerebro no mejoran la habilidad cognitiva cotidiana (en inglés).

Desde hace algunos años, la comunidad científica advierte del engaño que conlleva estas promesas de mejora casi mágica en habilidades cerebrales. La investigación al respecto continúa. En el 2015, un equipo de investigación realizó un meta-estudio (una revisión sistemática de una serie de estudios sobre el mismo tema) acerca de esa conexión cerebro-juego. Este equipo encontró que la capacidad cognitiva a corto plazo efectivamente aumentaba con cierto tipo de “entrenamiento”.

Sin embargo, un estudio más reciente sugirió que este aumento de la capacidad se cognitiva se debía a un efecto placebo. En otras palabras, la manera de anunciar el estudio para reclutar participantes, anunciando que éste tenía que ver con entrenamiento del cerebro, alentó en estos participantes la expectativa de obtener beneficios mentales:

Los participantes que respondieron al anuncio sugestivo [que señalaba que el estudio era sobre entrenamiento cerebral] mostraron ganancias en su inteligencia tras completar solo una hora de entrenamiento…un tiempo demasiado breve como para que se produjera un resultado plausible, un beneficio genuino relacionado con la experiencia real de hacer el entrenamiento.

 

En contraste, los participantes que respondieron al anuncio neutral [sin mención de entrenamiento cerebral] no mostraron cambios en su inteligencia. La diferencia en este grupo se dio a pesar de que ambos grupos de participantes se desempeñaron igual de bien en la tarea de entrenamiento, sugiriendo que los grupos no variaban en motivación o habilidad.

 

Además, el grupo que respondió al anuncio sugestivo reportó creencias más fuertes en la maleabilidad de la inteligencia. Esto podía deberse a que las personas con estas creencias tenían más probabilidades de responder al anuncio sugestivo, o porque fueron influenciados por lo que decía el anuncio. En cualquier caso, esto muestra cómo el uso de anuncios de reclutamiento poco sutiles pueden estar distorsionando la investigación en esta área.

 

Efectos placebo en el entrenamiento cerebral (en inglés)

La evidencia señala, entonces, que las aplicaciones para entrenar el cerebro no mejoran la habilidad cognitiva: ni la inteligencia, ni la memoria, ni otras habilidades de esa naturaleza. En última instancia, la investigación al respecto señala que los ejercicios para entrenar el cerebro mejoran la habilidad para hacer ejercicios para entrenar el cerebro.

Si le interesa incrementar su atención, por ejemplo, siempre puede volver a la técnica, antigua y confiable, de aprender cosas:

Aprender nueva información o usar conocimiento existente de formas nuevas puede ayudarnos a incrementar la atención, sostiene un nuevo estudio.

 

Es la misma manera en que los niños pequeños aprenden a “entrenar” su cerebro: aprenden cosas nuevas sobre el mundo.

 

Adquirir conocimiento y pensar en cómo eso encaja con lo que ya sabemos ayuda a mejorar nuestra atención.

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