Diversidad de cuerpos y el meme de Marilyn Monroe.

Fuente: npr.org.

Hay unos tipos de cuerpos que se consideran más deseables que otros. Los más deseables inundan los medios de comunicación, la publicidad, y las opiniones de muchas personas sobre cómo debe ser y verse un cuerpo humano, masculino o femenino. El estudio de las actitudes hacia el peso y el tamaño corporal refleja estas exigencias. En la cultura occidental, la delgadez es valorada y el sobrepeso es motivo para avergonzarse (en inglés, se utiliza el término fat-shaming, un prejuicio hacia gente con sobrepeso).

Pero cambiar actitudes negativas sobre el tamaño corporal puede ser tan simple como cambiar lo que ves.

Cómo el cambio de señales visuales puede afectar las actitudes sobre el peso (traducción nuestra)

Este fue un estudio publicado el año pasado, la dieta visual versus el aprendizaje asociativo como mecanismos de cambio en las preferencias del tamaño corporal. La “dieta visual” es definida en este estudio como la exposición visual a una variedad de estímulos. “El aprendizaje asociativo” tiene que ver con cómo relacionamos el tamaño corporal y otras características relevantes, como el status social y la salud de la persona.

En este estudio, mujeres Zulu que se mudaron a Inglaterra cambiaron su preferencia de cuerpos grandes a un punto intermedio entre ellos y los cuerpos delgados que son más valorados en Inglaterria. A la inversa, a mujeres británicas se les mostró imágenes de cuerpos con sobrepeso y se encontró que ellas se volvían más tolerantes ante cuerpos que no necesariamente son los más deseados.

Tendemos a asociar tamaños corporales con otras características. En Inglaterra, explican los autores de la investigación, la delgadez tiene que ver con niveles socioeconómicos altos y buena salud. En Sudáfrica y otro países en desarrollo, un cuerpo más relleno es signo de riqueza y feminidad, aun de salud: “donde hay problemas persistentes de enfermedades infecciosas y las consecuencias de éstas incluyen pérdida de peso…una menor masa corporal puede ser signo de infección de parásitos u otra enfermedad” (ver el párrafo cuatro). En El Salvador, “un bebé gordito es un bebé saludable” y estimaciones de los últimos años señalan que alrededor del 66% de las mujeres tienen sobrepeso y en el caso de los hombres el porcentaje es similar.

Todo esto nos remite a temas de alimentación y salud pública, pero por el momento nos quedamos con lo visual, los cuerpos que vemos y cómo reaccionamos ante ellos. Este estudio fue realizado únicamente con mujeres, por el excesivo escrutinio y exigencias que reciben con respecto a cómo deben mantener su cuerpo (que no significa que los hombres no se vean expuestos a presiones similares, pero la industria de la belleza está cimentada mayoritariamente en los juicios sobre la apariencia de las mujeres). ¿Cómo son los cuerpos que a los que estamos expuestos diariamente? ¿Los  que vemos en la calle y entre la gente que conocemos, frente a los que vemos en el cine y la televisión, en la publicidad, en los medios impresos?

Bajo la hipótesis de la dieta visual, el exponer a los observadores a una serie de cuerpos más delgados debería incrementar el grado en que favorecen la delgadez, mientras que exponerlos a una serie de cuerpos más ggrandes debería disminuir el grado de favorecimiento a la delgadez. Este efecto debería existir sin importar que los cuerpos presentados sean neutrales [en leotardos] o positivos [bien arreglados].

Bajo la hipótesis del aprendizaje asociativo, sin embargo, sólo juntar los cuerpos delgados con características positivas, como status o salud, debería producir un cambio en la preferencia hacia cuerpos más delgados, mientras que equiparar cuerpos grandes con características positivas produciría un cambio hacia la preferencia de cuerpos más grandes.

Visual Diet versus Associative Learning as Mechanisms of Change in Body Size Preferences

Y eso fue lo que ocurrió. Se concluyó que, al menos entre observadoras (los autores señalan la urgencia de replicar este estudio con ombres), la variación de las preferencias por ciertas clases de cuerpos puede reflejar tanto la adaptación a las normas visuales vigentes y a la internalización de características que, se supone, van de la mano con el peso y tamaño corporal.

Lo que ocurre con el escrutinio de los cuerpos, sobre todo de los femeninos, es esto:

Y no ponemos la imagen porque estemos de acuerdo con que un cuerpo es más atractivo que otro. Al final, de acuerdo a este estudio, la importancia de exponerse a una amplia gama de tamaños corporales, desde obesidad hasta delgadez extrema, es que se amplía la tolerancia a la diversidad. Ello no ocurrirá automáticamente, pero es un comienzo. Y esto es fundamental para contrarrestar tendencias como la de esta imagen de una Marilyn Monroe “rellenita” (que “puede ser adorada por millones de hombres aunque sus muslos son tan gruesos que se tocan entre sí“) contra una actriz “flaca”:

Aun cuando puedo apoyar el “que se joda la sociedad” y agregar “y sus estúpidas expectativas”, no hay nada revolucionario con esta imagen. Esta es una táctica común, en la que las mujeres son enfrentadas unas con otras, y perdemos de vista el problema real: sí, la sociedad.

Si las mujeres están peleando entre sí por quien es más “hermosa”, si nos comparamos entre mujeres perpetuamente…se espera que las mujeres no examinemos críticamente qué es belleza, qué es lo que se nos está vendiendo, y más importante, quién se beneficia de ello.

Que se joda la sociedad, sí, porque la sociedad te dice que si no sos extremadamente delgada, no valés nada. Sin embargo, esas mujeres extremadamente delgadas siguen siendo personas. Más que eso, los cuerpos son sólo cuerpos. No tienen valor intrínseco o valor moral más que el que le asignamos.

El pensamiento tras la comparación de estas fotos es que se le está dando vuelta de cabeza al paradigma dominante de belleza. Pero todo lo que hace es reforzar que para que el cuerpo de una mujer sea bueno, hay otro que debe ser malo.

El meme de Marilyn (traducción nuestra)

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