Cosas de hombres: hablar mucho, usar tacones y el color rosado.

Las relaciones entre hombres y mujeres (y la idea de base, occidental, de que el género es binario) están plagadas de estereotipos. Uno de ellos es que las mujeres hablan mucho más que los hombres. Esto ha sido puesto a prueba y desmitificado por años en diversas poblaciones, pero por falta de difusión, réplica de la investigación en otros contextos y resistencia a lo que va en contra de nuestra percepción, el estereotipo se mantiene.

Los investigadores encontraron que las mujeres hablan poco más de 16,000 palabras al día. Los hombres hablan poco menos de 16,000 palabras. La diferencia no es estadísticamente significativa.

 

Mehl dice que él y sus colegas se sorprendieron los resultados. Habían caído tentativamente en el estereotipo popular de que las mujeres constituyen el sexo más hablador. Pero estaban escépticos con respecto a la creencia tan difundida de que las mujeres usan diariamente tres veces más palabras que los hombres.

Esta creencia obtuvo gran atención con la publicación en el 2006 del libro “El Cerebro Femenino”. Su autor, Louann Brizendine, ha sido ampliamente citado diciendo que “una mujer usa alrededor de 20,000 palabras al día mientras que un hombre usa alrededor de 7,000.”. Otras fuentes han declarado una disparidad aun mayor.

 

Pero hasta que el estudio en Science se publicó esta semana [en el 2007], dicen sus autores, nadie había grabado sistemáticamente el resultado diario, en conversaciones naturales de un número considerable de personas.

Mehl dice que la supuesta locuacidad de las mujeres con frecuencia se menciona en libros de psicología pop. […] Mehl estima que la creencia de locuacidad “evolucionó como una explicación de lo que los científicos llaman el patrón de demanda/retirada”. Esto es, la situación en que la mujer demanda hablar de problemas y su pareja hombre se “retira” emocionalmente.

 

“Utilizamos nuestras lupas de género y sobregeneralizamos a partir de ello”, afirma Mehl. “En lugar de decir que los hombres tienden a hablar menos y las mujeres tienden a hablar más, decimos ‘las mujeres hablan todo el tiempo y los hombres nunca hablan'”

 

Aun así, los investigadores, de la Universidad Texas y de Arizona, no esperaban que el resultado verbal entre sexo fuera virtualmente igual. Mehl reconoce que muchos tendrán problemas creyendo estos resultados, puesto que contradicen sus propias percepciones.

 

“Esta es la forma en que el estereotipo se ha mantenido en el pasado”, dice. “Es bastante fácil ver lo que usted quiere ver: saltar sobre cualquier mujer hablantina que se encuentra y decir, ‘ves las mujeres hablan mucho’, y obviar a los hombres que hablan mucho”.

 

Mehl afirma que el estereotipo debe desmitificarse. No sólo porque las mujeres resultan dañadas por el estereotipo de “mujer parlanchina y hombre silencioso”, sino porque los hombres también están en desventaja por él.

 

“Pone a los hombres en la caja del género, pues para ser un buen hombre es mejor no hablar, el silencio es oro”, según Mehl. “El estereotipo pone un peso desafortunado en hombres y mujeres: la idea que sólo se puede ser una mujer feliz si habla mucho y sólo se puede ser un hombre feliz si es reticente. El estudio despeja esas normas de género”.

 

Estudio: los hombres hablan tanto como las mujeres

Cuando tenga la tentación de creerle a su percepción inicial en temas de género, piense que lo que nos parece una verdad inamovible es, además de un estereotipo, una construcción cultural temporal: antes de 1740, los hombres utilizaban tacones (nota similar), y hace menos de un siglo, el rosado era para niños y el azul para niñas (nota relacionada):

…la regla generalmente aceptada es que el rosado es para el niño y el azul para la niña.  La razón es que el rosado es un color más decidido y fuerte, es más adecuado para el niño; mientras que el azul, que es más delicado y refinado, es más lindo para la niña.

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