Contar sin palabras, contar con los dedos.

Compartimos extractos de dos estudios sobre la relación entre contar (o no contar) y el lenguaje, el cerebro y la cultura.

La tribu Piraha del Amazonas es un grupo de alrededor de 700 personas semi-nomádicas que viven en pequeñas villas de 10 a 15 adultos, junto al río Maici, un afluente del Amazonas. De acuerdo al antropólogo lingüista Caleb Everett, de la Universidad de Miami (UM), los Piraha sorprendentemente no tienen la capacidad de representar cantidades exactas. Su lenguaje contiene sólo tres palabras imprecisas para cantidades: Hòi significa “cantidad o tamaño pequeño”, hoì significa “una cantidad más o menos grande” y baàgiso indica “causar una unión, o muchos”. Los lingüistas se refieren a los lenguajes que no tienen palabras específicas para números como anuméricos. 

“Los Piraha es un grupo realmente fascinante porque realmente sólo hay uno o dos grupos en el mundo que son totalmente anuméricos”, dice Everett, profesor asistente en el Departamento de Antropología en la Escuela de Arte y Ciencias de la UM. “Este podría ser uno de los casos más extremos de cómo el lenguaje restringe la forma en que la gente piensa”.

Su estudio “Quantity Recognition Among speakers of an Anumeric Language” demuestra que las palabras para números son herramientas esenciales de pensamiento requeridos para resolver los problemas cuantitativos más simples, como la correspondencia de una persona a otra. “Estoy interesado en cómo el lenguaje que hablas afecta la forma en que piensas” dice Everett. “La pregunta aquí es qué es lo que las herramientas como las palabras que designan números nos permitan hacer y cómo cambian la forma en que pensamos sobre el mundo”

No puedes contar sin palabras: tribu amazónica carece de palabras para números.

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Contar con los dedos tiene una propiedad única que la distingue de los sistemas de conteo verbales o escritos: es una experiencia sensorio-motora, con un vínculo directo entre el movimiento corporal y la actividad cerebral. […] ¿Significa que podemos pensar sobre números de modo diferente, según nuestra cultura?

Es posible. Tómese el sistema euro-asiático. Es bastante literal: un dedo equivale a una unidad, y el cerebro inmediatamente percibe este concepto. Pero el conteo con los dedos en China usa gestos simbólicos para representar cualquier número mayor que cinco, y gente de Papúa Nueva Guinea utiliza la parte superior de su cuerpo para representar números. Estos gestos simbólicos necesitan ser aprendidos y luego recuperados cuando se necesiten de nuestra memoria de trabajo. Eso requiere mucho esfuerzo cognitivo, pero los sistemas simbólicos nos permiten una aritmética más sofisticada.

¿Qué dice la forma en que cuentas con tus dedos acerca de tu cerebro?

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