Astrología, sesgos y signos zodiacales equivocados.

Estamos construidos para creer en la astrología, o tal vez mejor dicho, la astrología está construida para que nosotros creamos en ella. Los humanos sufren del Efecto Forer, un sesgo cognitivo en el que los individuos verán una alta precisión en las descripciones de personalidad supuestamente hechas específicamente para ellos, pero que en realidad son tan vagas y generales que aplican virtualmente a cualquiera. 

Aún más, los científicos descubrieron que si los sujetos creían que la información había sido hecha a su medida (“¿cuál es la hora y lugar exacto de su nacimiento?”), y provenía de una fuente con autoridad percibida (“las estrellas y los planetas me dicen…”), y usaba oraciones positivas (“un gran avance en tu vida personal es inminente”), los niveles de precisión aumentaban considerablemente. Este efecto también se conoce como el Efecto Barnum, llamado así por P.T. Barnum, cuyo circo tenía “algo para cada persona”, y la astrología ha perfeccionado la manera de beneficiarse de ello. 

El Efecto Forer es meramente una faceta de la implacable capacidad del ser humano para lograr el “sesgo confirmatorio”, la tendencia a favorecer información que confirma las creencias e hipótesis propias. El sesgo confirmatorio y su compañera, la “correlación ilusoria” (percibir falsamente una asociación entre dos eventos), proveen la médula de la astrología, la lectura de manos, las galletas de la fortuna y Fox News. Sin embargo, aunque nos engañan con frecuencia, todavía encontramos en nuestro corazón la fuerza para seguir creyendo. Como diría Shakespeare, “la culpa, querido Brutus, no está en nuestras estrellas, sino en nosotros mismos”. 

Hay un problema más profundo con la astrología y no es tan conocido. Puesto en términos sencillos, su horóscopo literalmente nunca es correcto. No puede serlo, porque su signo ya no es su signo. 

Para explicarlo, digamos que usted nació hoy. Eso lo haría un Escorpión (Oct. 23 – Nov. 23).  Pero usted no es Escorpión, es Libra. Por esto: su signo está determinado por la constelación zodiacal en la que el sol “aparece” en su cumpleaños. Esto se observa más fácilmente al amanecer, cuando el sol se levanta sobre una de las constelaciones del zodiaco.  Pero cuando el zodiaco fue establecido, hace algunos dos mil años, el sol salía en una parte muy diferente del cielo de la que sale en el presente.

La falacia persistente de la astrología y por qué su signo no es realmente su signo [en inglés].

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