“Alza de suicidios es un problema de salud pública”.

Compartimos una serie de artículos breves sobre el suicidio en El Salvador, publicados en la edición del domingo 11 de julio de 2010 de El Diario de Hoy. Es importante destacar que este fenómeno continúa invisibilizado y mal comprendido; sus causas con frecuencia se reducen a un problema individual y patológico.

Al contrario, tal y como sugieren estos artículos, tanto los factores de riesgo como las consecuencias de un suicidio nos remiten no sólo a la individualidad particular de la persona, si no también al contexto social específico de la persona (p.e. redes de apoyo social) y general (p.e. crisis económica, delincuencia).

Alza de suicidios es un problema de salud pública.

Según estadísticas del Ministerio de Salud, en 2009 hubo 1,103 suicidios de hombres y 284 de mujeres. Hasta mayo de 2010 se han dado 447 suicidios de hombres y 149 de mujeres*, lo que por el momento indica que la tasa nacional se mantendrá o podría aumentar para este año.

El origen de este fenómeno social, considerado un problema de salud pública, surge de “trastornos por insatisfacciones y frustraciones de la vida, pobreza y falta de trabajo, no ver un futuro, situaciones que desesperan”, dice el doctor Carlos Alberto Escalante, jefe de Salud Mental del Ministerio de Salud, y añade que “el 90 por ciento de los suicidios corresponden a trastornos mentales; el 50 por ciento específico por depresión, el 25 por ciento por drogadicción”.

Según el licenciado Marcelino Díaz Menjívar, psicólogo clínico y forense de Medicina Legal, “el suicidio no es un acto individual sino un social porque cada suicida afecta a siete o 10 personas que le quieren”, y se pregunta “¿por qué los jóvenes en El Salvador se están matando, por qué en la flor de la vida, en lo más interesante se matan? Hay una alta incidencia invisibilizada”.

* Según la literatura especializada, los hombres utilizan métodos más “efectivos” para lograr su propósito, como dispararse.

El tema del suicidio, como mencionamos, nos obliga también a observar el contexto social en el que ocurre, y cuestionar otros factores asociados al tema:

“Necesitan psicólogos en escuelas”.

“¿Reduciría la violencia la pena de muerte?” (a propósito de los debates recientes sobre la pena de muerte como forma de disminuir la criminalidad):

”Los pandilleros son suicidas en potencia, es una de las explicaciones [por qué] son tan valientes es porque su filosofía de vida es el acceso a lamuerte, por lo que la pena de muerte no significa nada para ellos. Es una pérdida de tiempo y una ilusión para la ciudadanía que se vaya a eliminar la delincuencia”, argumenta el licenciadoMarcelino Díaz, psicólogo deMedicina Legal.

Aún cuando no nos es posible lograr una incidencia a corto plazo en muchas situaciones que aquejan al país, es importante estar alerta a señales que indiquen riesgo (ver enlace anterior por síntomas), no tomar estas señales a la ligera, y buscar ayuda profesional tan pronto como sea posible.

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