«A menos que usted se ame a sí mismo, nadie más lo amará».

Por años, los profesionales de la salud mental le dijeron a la gente que se podía estar psicológicamente saludable sin apoyo social, que «a menos que usted se ame a sí mismo, nadie más lo amará». A las mujeres se les dijo que no necesitaban a los hombres y viceversa. Se creía que las personas sin relaciones eran tan saludables como las que tenían muchas. Estas ideas contradicen la biología fundamental de la especie humana: somos mamíferos sociales y no podríamos haber sobrevivido sin contacto humano, profundamente interconectado e interdependiente. Lo cierto es que usted no puede amarse a sí mismo si no ha sido y no es amado. La capacidad de amor no puede construirse en aislamiento.

Bruce D. Perry, autor de «The Boy Who Was Raised as a Dog: And Other Stories from a Child Psychiatrist’s Notebook». Via Pyschology Notes.