El rumor – colaboración.

Publicamos un artículo enviado por Raúl Palencia, estudiante de psicología, a propósito del rumor del toque de queda de las pandillas, ocurrido en octubre.

***

EL RUMOR

Lo primero que nos gustaría saber es cuando y cómo surgió el rumor. En lo primero no nos detendremos tanto, pues desde que surgió el lenguaje y por consiguiente la comunicación, muy seguramente también surgió el rumor, el cual entenderemos como: “una proposición que entraña una creencia y que se transmite de una persona a otra por la palabra, con ausencia de pruebas normales que consagren sus asertos”. (Gordon Allport, 1967)

El cómo es más complejo, pues lo componen tanto sus características como sus estrategias de difusión, esto desde la perspectiva de Gordon Allport y Leo Postman, quienes en 1967 descomponen el rumor en su libro “Psicología del Rumor” y nos muestran porque influyen tanto en sociedades como la nuestra.

El rumor es un mensaje en versión específica sobre un asunto que interesa a mucha gente y que acontece en un tiempo relativamente presente, que es de dudosa veracidad y origen poco comprobable. Éste se difunde con una velocidad bastante rápida, dependiendo de las características propias del contexto y del mensaje mismo. Por lo general, los sentimientos más negativos son un catalizador de transmisión para este.

A pesar de que el mensaje difundido como rumor contiene información general, cada persona lo interpreta y percibe de una forma diferente, pues no es lo mismo la forma en lo que una persona reaccionara al correr un rumor de un huracán en las altas tierras de Chalatenango como la Palma, que como lo tomará alguien en la Comunidad del Bajo Lempa, pues las necesidades, ansiedades, características personales y grupales de cada persona difieren en gran medida por la situación individual-grupal.

Los medios de difusión, con el tiempo han ido cambiando y hasta cierto punto mejorando. En este caso, creería que a mayores medios de comunicación, mayor difusión del rumor y mayor impacto y por lo tanto, más gente en la misma situación.

Las características del rumor radican tanto en su contenido como en el contexto que lo facilita. En primer lugar tenemos la Ansiedad. Ésta la experimenta cada individuo, pero a nivel grupal se percibe de una forma más fuerte, ya que ésta, por lo menos la que nos interesa ahorita, surge de un contexto determinado. Para hablar del rumor y de su efecto también podemos hacer referencia a su característica forma de utilizar la pirámide de las necesidades (Maslow, A.1968, 1970b), ya que el rumor se rige por las necesidades faltantes en la sociedad como las fisiológicas, las de seguridad, entre otras. No es de extrañarse que el rumor de una ofensiva de parte de las pandillas ponga a una capital en estado paranoico teniendo en cuenta la falta de información (la cual veremos más adelante).

En segundo lugar, tenemos la Homogeneidad relativa. Esto hace referencia al contenido del rumor, pues mantiene una idea central o información general que al paso de la transmisión de un individuo a otro aumenta, disminuye, autoafirma. En fin, se distorsiona de cierta forma, pero sin dejar de lado el mensaje central. Esto lo podemos vincular con la ansiedad de la que hablamos anteriormente, pues a nivel individual se experimenta una emoción a la cual se le añade información propia y es la que próximamente se difundirá. Siguiendo el ejemplo anterior, cada persona tiene un conocimiento sobre el fenómeno de las pandillas y puesto que cada individuo lo percibe y experimenta de forma diferente, el mensaje “ofensiva de las maras contra la capital”, despertaba emociones diferentes y cada persona le añadía su conocimiento, por lo cual obtuvimos a muchas personas hablando del mismo tema pero de puntos relativamente diferentes.

En tercer lugar, tenemos El Grado de Confianza y La Intensidad. Se menciona ambas porque una condiciona a la otra. La primera consiste en el grado de confianza que le damos al fuente informante, de una forma subjetiva pues se valora a la persona que nos da el mensaje como alguien de confianza afectiva más que confianza fiable o veraz. Esto determina lo segundo, pues entre más alto es el grado de confianza que le tengo al informante, mayor será la intensidad con la que recibo el mensaje. Por eso no era de extrañar que al llamarte un familiar, pidiéndote que te fueras a tu casa antes de las 8 de la noche porque iba a haber un atentado de pandillas, tu reacción fuese correr al lugar más seguro. Esto en conjunto sumo un tráfico vehicular y un sin número de gente en pánico.

RUMOR
Por último, dejamos las características que posibilitan la difusión de un rumor y que al mismo tiempo nos pueden servir para diferenciarlo de una verdadera noticia.
El rumor está constituido por un mensaje ambiguo, lo cual no notamos debido a su segunda característica, que es el interés dado a la importancia del tema y la intensidad del rumor. Una característica añadida del rumor es el contexto social en el que este se desenvuelve. Operacionalizando podemos ver que:

MENSAJE AMBIGUO + INTERES DEL TEMA + INTENSIDAD
CONTEXTO POSIBILITADOR

Es por ello que un correo electrónico con la advertencia de Atentado de Pandillas, el 19 de Octubre pasado, en un país donde las pandillas constituyen un fenómeno de interés público que atenta contra la seguridad de la ciudadanía, más los asesinatos aislados y llamadas anónimas en diferentes lugares de la capital (que segura y tristemente han de ser cotidianos pero no publicados), desatan la intensidad de algo que empezó como cadena; siguió como repetidas llamadas de familiares y amigos y terminó con una pánico colectivo, un caos en la capital y todo esto parte de un contexto social de vidas en “zozobra” que ha caracterizado al país en las últimas décadas.

Con esto podemos ver que el rumor se basa en algo real pero su mensaje es ambiguo. Se habló de un “toque de queda”, clásico en la década de 1980, pero no se especifico entre qué horas, que pandilla estaba desatando dicho atentado, cuando duraría, la razón etc. Y también se sustentó en diferentes acontecimientos aislados en puntos dispersos de San Salvador. El correo enviado hablaba de conflictos en zonas de riesgo como el municipio de Soyapango, Lourdes, Apopa…en donde a diario sabemos que existen pandillas, pero luego la información se deforma y empieza a ganar gente y se llega a pensar que será en toda la zona metropolitana y lugares aledaños.

Nos preguntamos cuál es el fin del rumor. Para ejemplos concretos, debemos analizar más allá de una simple broma, pues el fin del rumor es desprestigiar, movilizar gente, instalar ideas, entre otros. No debemos olvidar que el rumor es una estrategia que incluso se ocupa en campañas políticas, como en las pasadas elecciones, cuando se hablaba del actual Presidente electo y su vida privada. Luego se lanza una contra campaña tomando la misma estrategia, con el mismo fin: desprestigiar o desvalorizar a una persona que representa un partido político.

La Psicología, sobre todo la corriente cognitiva, nos muestra que el rumor es una cognición que al ser transmitida entre las personas, despierta o evoca un sentimiento, que luego se manifiesta en un comportamiento o una actitud y este se autorefuerza con el exterior y las otras formas de cognición del individuo.

La misma ciencia nos invitaría a romper dichas estrategias o mecanismos por medio de una conciencia crítica o un método dialectico (Martín-Baró, 1983) en el cual no debemos pasar de la información a la acción como una respuesta automática, ni aislarnos del mundo como una situación y percepción propia de un hecho, sino darnos cuenta de que es un fenómeno social que debe investigarse, buscar siempre una explicación sin dejar de lado la memoria histórica, que es la que nos ha traído hasta aquí.

Bibliografia
Gordon Allport, L. P. (1967). Psicolgia del Rumor. Buenos Aires: Psique.
Martín-Baró, I. (1983). Acción e Idelogía. San Salvador: UCA Editores.
Maslow, A. (1968). Toward of a Psychology of Being. New York: Van Nostrand Reinhold.