20 años después, seguimos.

Conmemorando el 20 aniversario de los mártires de la UCA (mencionado previamente), retomamos una serie de materiales publicados por Liber-acción, sobre la vida y obra del padre Ignacio Martín-Baró.

[…] quienes no lo conocimos en vida y sin embargo, hemos visto las nuestras marcadas por su obra y su guía, no podremos hacer más que celebrar, aunque sea con las lágrimas, la posibilidad de leerlo, estudiarlo, seguir su obra y hacernos sus amigos y amigas a través de su legado (Carolina Flores).

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1. «Los viernes, Nacho cambiaba los libros por el petate y se iba con los humildes»

Alicia Martín Baró no pierde la esperanza de aclarar quién empuñaba el arma que asesinó a su hermano y quién la mandó cargar, pero dos décadas después de su muerte prefiere recordar su legado humano y profesional.

2. Audios de Ignacio Martín-Baró
En el marco del “XI Encuentro de Estudiantes de Psicología” celebrado en mayo de 1989 en la Universidad de Guadalajara en México, el Dr. Ignacio Martín Baró compartió sus planteamientos en una serie foros. Hemos recuperado archivos de audio de ese encuentro y lo compartimos, por su alto valor intelectual, y porque se incorporan a la realidad latinoamericana que aun en estos días nos embarga.

3. Violencia, Maras y Martín-Baró, o suele pasar que lo reprimido persiste (por Santiago Navarro Cerdas).
claramente no hubo suficiente reelaboración, reivindicación, duelo ni cicatrización social de las tensas situaciones de violencia, opresión y desestructuración que vivió la población centroamericana y que persisten en la actualidad, como un retorno insistente de lo que pretende nublar y negar el triunfalismo “posideológico” reinante. De esta forma, se exponen aquí algunas consideraciones claves que se acercan al análisis de la violencia y de las condiciones globales de opresión social”.

4. Para quienes no pudimos conocer a Nacho en vida
Amalio Blanco tuvo la amabilidad de enviarnos varios documentos personales que intercambió con Ignacio Martín-Baró. Lo primero que vino a mi mente mientras leía, fue la sensación de estarme entrometiendo en un intercambio personal. Esas cartas no fueron escritas para que las leyéramos nosotros y sin embargo, Amalio nos las envía como un regalo. Porque leyéndolas, aunque son pocas y cortas, conocemos un poco más de quién fue Ignacio Martín-Baró como un pensador incansable  – aunque comenta precisamente su cansancio-, pero también cómo era Ignacio como amigo.

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Además, en ELFARO.NET:
El Legado de Ignacio Martín-Baró
“Nacho estaba convencido de que les iban a matar”
La enfermera que no pudo ser