Una jerarquía de los cinco sentidos, según lenguaje y cultura.

Nuestros sentidos reciben información del entorno sin parar, y sin que nosotros tengamos que poner atención y procesar conscientemente cada estímulo captado. Aun así, estamos familiarizados con los cincos sentidos tradicionales -el gusto, el tacto, la vista, el oído y el olfato- y sabemos lo que cada uno de ellos hace en general. Pero sus funciones van más allá de captar estímulos que nos rodean.

El Instituto de Psicolingüística de la Sociedad Max Planck -una influyente organización de investigación-, se dedica a investigar estas funciones de los sentidos. Con un abordaje interdisciplinario, profesionales de distintas áreas (como psicología, lingüística, antropología) estudian qué ocurre en el cerebro al escuchar y al formar frases, cómo el lenguaje y el pensamiento se afectan mutuamente, y el rol del entorno cultural en todo esto.

El Instituto de Psicolingüística ha estudiado distintas culturas e idiomas, buscando establecer cuáles de los cinco sentidos tradicionales son los más importantes. Hemos visto antes que no existe una “naturaleza humana”, lo que no significa que no existan similitudes entre culturas en diversos aspectos. Los hallazgos de este instituto muestran que, de los cinco sentidos, la vista es el sentido más importante para los seres humanos, mientras que cada cultura le asigna un grado distinto de importancia al oído, el tacto, el sabor y el olfato.

Una decena de psicolingüistas y antropólogos del Instituto Max Planck han recopilado durante años conversaciones de hablantes de 13 idiomas diferentes. Buscaban una forma de medir la importancia de cada uno de los cinco sentidos contando la frecuencia de uso de palabras que se refirieran a ver, oír, tocar… Entre las lenguas analizadas están algunas de las más extendidas del planeta, como el chino mandarín, el inglés o el español, pero también varias habladas por solo unos miles de personas, como el chintang (Nepal), el whitesands, usado por apenas 7.500 habitantes de Vanuatu, o el semai, de varias tribus de la península malaya.

 

Una jerarquía casi universal de los cinco sentidos

Las conversaciones fueron grabadas durante la realización de actividades cotidianas, con la asesoría de traductores y especialistas de cada cultura incluida en la investigación. En estas conversaciones, de las palabras referidas a los sentidos, de modo literal o figurado, aquellas relacionadas con la vista eran las más utilizadas.

“Hay tres razones principales que, creemos, subyacen en la mayor frecuencia de referencias a la vista en todas las culturas”, dice la investigadora del Instituto Max Planck de Psicolingüística y coautora de la investigación, Asifa Majid. “En primer lugar, tendría relación con la arquitectura cerebral. Casi el 50% del cerebro está dedicado al procesamiento visual”, añade. Desde un punto de vista evolutivo, la vista habría sido fundamental para la supervivencia de los primeros humanos.

 

Pero también hay otras explicaciones. Existen más palabras referidas a la vista porque vemos más. “Incluso cuando parpadeamos, nuestra mente rellena el hueco, por lo que experimentamos una imagen constante”, recuerda Majid. Sin embargo, solo se huele cuando se inspira y no cuando se expira. En cuanto al sabor, no se come o bebe todo el tiempo.

 

Como menciona la investigadora, hay una tercera alternativa más social. “Coordinamos el conjunto de nuestras experiencias a través del sentido de la vista. Puedes usar una palabra como mira en sentido literal , pero también puedes usarla en la conversación con otros significados.

 

Una jerarquía casi universal de los cinco sentidos

Estas investigaciones contribuyen a ampliar nuestra mirada(!) sobre cómo la cultura y la fisiología interactúan entre sí, e influyen en nuestra relación -individual y colectiva- con el mundo que nos rodea.

El artículo completo sobre esta investigación se encuentra aquí.

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